Visitar el cine es una de las actividades culturales que ayudan al desarrollo socioeconómico de la sociedad permitiendo a la vez la recreación, la educación, la cohesión social, la identidad cultural y el bienestar general. A nivel nacional, el consumo de eventos culturales representa alrededor del 3% del gasto de los hogares dominicanos, cifra comparable a la destinada a educación y comunicaciones, según la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares (Engih).
El informe Monitor de la Frontera, del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), que también recopila datos de la Dirección General de Cine (DGCine), establece que 1.8 millones de dominicanos formaron parte de alguna actividad cultural en 2023. De esta cantidad, el 45% visitó el cine y el 5% el teatro, cifras que indican que el acceso al cine es una de las formas más populares de entretenimiento cultural.
Según el informe, en el país existen 27 complejos dedicados a la cinematografía y 193 pantallas distribuidas en nueve provincias, siendo Santo Domingo, Distrito Nacional y Santiago las que concentran el 65% de los complejos. Sin embargo, señala que 23 provincias, incluyendo las siete de la zona fronteriza, no cuentan con ningún espacio para proyecciones cinematográficas.
Esto muestra una disparidad en la distribución de los recursos culturales, privando a los habitantes de estas zonas de este tipo de entretenimiento y de educación visual, así como del crecimiento económico de la región.
Las provincias de la frontera enfrentan limitaciones para el desarrollo de actividades culturales y artísticas, desde la disponibilidad y uso de infraestructuras hasta el acceso a financiamiento. Aunque esta región cuenta con algunos espacios culturales como el Casino de Jimaní, estos lugares son gestionados de forma privada. Sin embargo, transferir la administración de estos centros a las gobernaciones locales podría optimizar su operación y asegurar una oferta cultural continua. Así establece el informe.
La industria del cine no sólo proporciona entretenimiento, sino que dinamiza la economía. Este sector generó, en cinco años, más de 40,000 puestos de trabajo, según la Asociación Dominicana de Profesionales de la Industria del Cine (Adocine). Señalan, además, que Caribbean Cinemas, el mayor distribuidor de cine del país, generó 3,346 empleos, 846 directos y 2,500 indirectos en 2023.













