En su propuesta de reforma de la Constitución, el presidente Luis Abinader se propone unificar las elecciones municipales con las presidenciales y congresuales.
Hubo un período, entre 1996 y 2010, en que las elecciones legislativas y municipales estaban separadas por dos años de las presidenciales. Luego se decidió unificarlas en un mismo año, con el argumento de que el país estaba constantemente en campaña y que el gasto era excesivo.
Sin embargo, se pierden de vistas elementos relacionados con el desarrollo político y democrático del país. Unas elecciones separadas de las presidenciales impulsan el liderazgo local municipal y congresional, además de que le dan más libertad a la ciudadanía de elegir candidatos distintos al del partido de gobierno de turno, sin la influencia del arrastre. Sin embargo, parece que se impondrá el absurdo argumento del costo económico, sobre la importancia del fortalecimiento democrático.











