[dropcap]L[/dropcap]os jóvenes no son el mañana; todo lo contrario: son parte del presente y garantía de un mejor futuro para ellos y la sociedad. La realidad, más que las estadísticas, los ubica entre los más vulnerables del mercado laboral.
La falta de experiencia se convierte en un obstáculo para que muchos logren el primer empleo formal. Según el Banco Central, una de las características del mercado laboral dominicano, al igual que en la mayoría de países de América Latina y el Caribe, es el alto porcentaje de población ocupada en el sector informal.
Esta situación acarrea elevados niveles de vulnerabilidad socioeconómica ante la precariedad y ausencia de protección social de esta actividad.
Las cifras oficiales establecen que la cantidad de adultos sin empleo, entre 2004 y 2014, se incrementó en poco más de 207,000, mientras que la oferta de empleos formales apenas pasó de los 98,000.
El Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) realizó una feria de empleos que mostró la necesidad de trabajo de los jóvenes dominicanos.



















