El Banco Central es, con toda seguridad, una de las instituciones más importante del país. Es el único facultado para emitir los billetes y las monedas que utilizamos en la economía. Se encarga, entre otras cosas, controlar la cantidad de dinero que circula en la economía nacional.
Ha jugado un rol fundamental en la estabilidad macroeconómica de República Dominicana, generando confianza en los agentes económicos. Su éxito se ha reflejado en los resultados de crecimiento del producto interno bruto (PIB), en el control de la inflación y estabilidad cambiaria, variables de las cuales dependen la confianza que debe generar una economía.
De manera efectiva, demostrado con creces en los últimos años, ha velado por la estabilidad de precios, garantizando la regulación eficiente del sistema financiero y el adecuado funcionamiento de los sistemas de pago.
El Banco Central, además, ha actuado con la firmeza e independencia que ameritan las circunstancias apremiantes de un entorno económico global retador.
Su autoridad ha salido fortalecida. Sin embargo, la necesaria holgura que amerita su función principal, que es la de hacer política monetaria, se ha visto retada por el alto endeudamiento, secuela de la crisis financiera que afectó al país en 2003. La historia es conocida.
Incluso para los más optimistas en materia económica, la deuda del Banco Central es preocupante.
El presidente Luis Abinader ha dicho esta semana que toda deuda es preocupante. “No puedo decir que no me preocupa” han sido sus palabras.
Como mecanismo de gestión del medio circulante, el Banco Central ha tenido que emitir deuda (títulos) para recoger lo que, en algún momento, pudiera ser un exceso de dinero, pues es sabido que más dinero del necesario en poder de la gente genera inflación.
El Presidente, en coincidencia con expertos que han tratado el tema, admite que lo normal o ideal es que solamente sea una institución del Gobierno la que emita deuda, aunque aclara que es una situación que viene de muchos años, en referencia a la crisis de 2003.
De acuerdo con los estados financieros auditados al 2023, el monto por recibir como transferencia para la recapitalización del Banco Central ascendió a RD$687,424.1 millones, equivalente a un aumento neto de RD$62,600.3 millones respecto a los RD$624,823.8 millones de 2022. Esto equivale a una diferencia relativa de un 9.1%.
Entre 2007 y 2026, según la Ley 167-07, el Ministerio de Hacienda debió emitir para la recapitalización del Banco Central un monto total de RD$320,000 millones en emisiones parciales por año.







