El precio del petróleo de Texas (WTI) subió este jueves un 1.22% y cerró en 50.44 dólares el barril, recuperando el nivel de los 50 dólares por primera vez desde junio pasado y cerca del récord anual anotado hasta ahora.
Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos futuros del WTI para entrega en noviembre subieron 0.61 dólares con respecto del cierre anterior.
La subida de este jueves está ligada a las apuestas del mercado en favor de una congelación en las cuotas de producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), a partir de los anuncios hechos la semana pasada tras una reunión informal en Argel.
Los operadores, sin embargo, mantienen la cautela porque aún tienen que ratificarse esos compromisos en la próxima reunión semestral del cártel energético.
Con el avance de este jueves, el precio del crudo se acerca al récord anual, de 51.23 dólares el barril, anotado el pasado 8 de junio. El WTI, el crudo de referencia en Estados Unidos, no veía los 50 dólares al cierre desde junio pasado.
Por su parte, los contratos de gasolina para entrega en noviembre subieron medio centavo hasta 1.50 dólares el galón, y los contratos de gas natural con vencimiento en ese mismo mes subieron casi un centavo hasta terminar en 3.05 dólares.
En Londres, el barril de petróleo Brent para entrega en diciembre cerró en el mercado de futuros en 52.55 dólares, un 1.60% más que en la sesión anterior y cifra que supone su máximo de este año.
El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, terminó la sesión en el International Exchange Futures con un incremento de 0.83 dólares frente a la última negociación, cuando acabó en 51.72 dólares.
El precio del petróleo marcó su nivel más alto en lo que va de 2016 al término de la sesión, superando los 51.95 dólares por barril del pasado 9 de junio.
El Brent continuó con la tendencia al alza motivada por una nueva caída de las reservas de petróleo estadounidenses, que acumulan cinco semanas a la baja.
Los inventarios del primer consumidor mundial de crudo se redujeron la semana pasada en 3 millones de barriles, mientras que los de combustibles destilados, como el diesel y el gasóleo de calefacción, se redujeron en 2.4 millones de barriles.
Por otro lado, el ministro argelino de Energía, Nureddín Butarfa, anunció que prevé tener contactos en las próximas semanas con Rusia para intentar que se sume al acuerdo que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) negocia para reducir la producción de crudo a finales de noviembre.
El titular de energía de Argelia confió en “una cooperación positiva” por parte de Rusia, aunque indicó que todavía habrá que esperar a la reunión de la OPEP en Viena para aclarar la situación.
En septiembre los miembros de la OPEP apostaron por reducir su producción en un millón de barriles diarios para estabilizar los precios en entre 50 y 60 dólares por barril.
El mercado parece haber pasado por alto la vuelta a la exportación de Libia, que hoy, tras casi un año sin enviar crudo al extranjero por la guerra en el país, ha cargado un buque petrolero con 800.000 barriles que serán enviados a China.












