El Gobierno dominicano tiene previsto presentar antes de que concluya este mes una propuesta de reforma fiscal que, aun sin saberse su contenido, ya ha despertado la reacción de representantes de sectores económicos, especialmente de los que reciben exenciones tributarias.
Y no es para menos, pues la revisión y eliminación de exoneraciones, junto con la posible ampliación de la base imponible de impuestos (algo que está directamente relacionado), parece ser la alternativa más factible del Gobierno para aumentar sus ingresos tributarios y reducir la evasión fiscal.
Ese es el principal planteamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de otros organismos del exterior que año tras año, al evaluar la economía dominicana, sugieren una reforma fiscal que elimine exenciones y amplíe la base impositiva existente.
Isidoro Santana, exministro de Economía, Planificación y Desarrollo, coincide con esos planteamientos. Asegura que la eliminación de algunas exenciones fiscales parece ser la alternativa más viable del Estado para aumentar sus recaudos.
“Todo el mundo quisiera un Estado que funcione bien, con capacidad de proveer servicios al país, pero nadie quiere financiarlo”, dijo el economista. Agregó que por eso es que cuando se habla de reforma tributaria todos lo ven bien, siempre que no les toquen, porque alegan ser sectores prioritarios, “pero todos son prioritarios”, añadió Santana en el programa El Despertador que se transmite por Color Visión.
El Ministerio de Hacienda estima la presión tributaria, que son las exenciones de impuestos, en RD$340,890.9 millones este año. Pero, de esa cantidad, el 53% corresponde a exenciones del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), además de que representan el 40.2% de facilidades específicamente a personas físicas, es decir, de ampliar la base imponible y quitar exenciones en esa masa, se estaría perjudicando directamente a los consumidores finales y no a empresas.
Muchas exenciones
El economista Santana recuerda que antes de la reforma tributaria de 1992 en República Dominicana había tasas impositivas más elevadas que las actuales, pero con el problema de que muchos sectores tenían exenciones. Actualmente, los impuestos son relativamente más bajos, pero han surgido diversas leyes de exenciones. “Por eso ahora tenemos tasas impositivas más bajas, pero seguimos con exenciones”, dijo.
Los impuestos progresivos más efectivos son los aplicados a las ganancias y a la propiedad, pero son gravámenes fáciles de evadir, por lo que en República Dominicana y en casi toda América Latina, se ha recurrido a los impuestos indirectos sobre el consumo como el ITBIS, que en otras naciones es el IVA.
Brecha para evadir
A juicio de Santana, las exenciones fiscales contribuyen a incentivar la inversión en sectores productivos, pero, a la vez, tienen la debilidad de que se constituyen en una brecha para la evasión tributaria.
Es por ello que considera como más factible la eliminación de muchas exenciones, aunque no cree que el presidente Luis Abinader estaría en esa disposición, toda vez que implica elevados costos políticos.
Pero Santana no ve mucho más opciones para captar recursos adicionales. “Cualquier otra opción es algo cosmético, que permitiría recaudar unos pesitos más, pero recaudar en la magnitud en que se requiere es por la vía de eliminación de incentivos”, manifestó.
Difícil de reducir
En República Dominicana se estima que el 56% de la economía está en informalidad, una situación que no es exclusiva de este país, ya que existe una tendencia parecida el muchos países de América Latina.
Sin embargo, el economista Santana considera que aumentar la formalización de las empresas es difícil, ya que no existen incentivos tangibles para que aquellos informales se formalicen.
Otro elemento a considerar es la reducción de la evasión fiscal, algo distinto a la informalidad, ya que se trata de sectores formales que dejan de pagar lo que les corresponde. Para Santana, una de las brechas más lesivas para la lucha contra la evasión es, precisamente, la gran cantidad de sectores que reciben exenciones fiscales.
“Es difícil controlar la evasión si no se quitan las exoneraciones, porque siempre van a aparecer las brechas por donde el evasor se cuela. Y eso es difícil de entender”, dijo el exministro de Economía y Planificación.










