La Regata de la Hispanidad, que se celebrará el 5 y 6 de octubre, se ha consolidado como un evento emblemático que no solo conmemora la relación entre España y República Dominicana, sino que también impulsa el turismo náutico en la región. Este año, según sus organizadores, se celebra su “Edición Cristal“, simbolizando la transparencia y la belleza de esta conexión cultural.
En el encuentro de prensa de la presentación de la XV edición de Regata de la Hispanidad, las distintas figuras que presiden el evento destacaron cual es el propósito de este evento para estas dos naciones.
El presidente Joe Montás de la Asociación Dominicana de Veleros de Competencia Oceánica (Advelco), subrayó que “la regata ha navegado con fuerza y determinación a lo largo de 15 años, siendo un símbolo de unión y un espacio donde la competencia se mezcla con la amistad”. Este evento se ha convertido en una plataforma para atraer turismo náutico, un sector con un gran potencial en el país, que aún tiene costas y recursos por explorar, resaltó.
Asimismo, Ricardo González, consejero de la Embajada de España en República Dominicana, destaca que “pocas formas son tan bellas de conmemorar la relación entre nuestros países como esta regata”. Resalta que la navegación une a ambas naciones de manera especial y que este evento se ha vuelto una tradición en el calendario, “anotado por muchos desde principios de año”.
La directora de WT EVENTS Alma Taveras, enfatizó que “la sostenibilidad es un tema central en la promoción de eventos deportivos”. La Regata de la Hispanidad no solo busca fomentar la competencia, sino también ser un modelo para seguir en términos de prácticas sostenibles, lo que contribuye al desarrollo del turismo náutico de manera responsable.
Además, Tico Palamar comodoro del Club Náutico de Santo Domingo, resaltó el compromiso del club de ser un anfitrión acogedor para este evento. “Queremos que todos se sientan en casa y disfruten de la regata como una verdadera celebración de la Hispanidad”, menciona.
La Regata de la Hispanidad no solo celebra la historia compartida entre España y República Dominicana, sino que también actúa como un catalizador para el crecimiento del turismo náutico, impulsando el desarrollo económico y la sostenibilidad del sector en el país.







