Artículo de CIEF Consulting, realizado en agosto 2024, que resume resultados de estudio sobre la relevancia del GLP en la economía dominicana.
El gas licuado de petróleo (GLP) es un combustible esencial en República Dominicana, tanto para la vida cotidiana de los hogares como para el desarrollo de la industria y el transporte. Su relevancia económica y ambiental lo convierte en una pieza clave de la política energética nacional. Este artículo explica por qué es relevante para los hogares y las empresas, además de ser parte de una transición energética más limpia.
El GLP es la principal fuente de energía para la cocción de alimentos en los hogares dominicanos. Según la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el 89.5% de los hogares utilizaba GLP en 2021. Este combustible es esencial para cocinar, calentar agua y realizar otras actividades domésticas, lo que lo convierte en un bien de primera necesidad para la mayoría de la población. Además, su uso no se limita a los hogares: sectores como hotelería, restaurantes y la industria alimenticia dependen del GLP para garantizar servicios eficientes y sostenibles.
En el sector transporte, el GLP también juega un papel importante. De acuerdo con la Encuesta Nacional a Sectores de Consumo Final de Energía (2018), el 22.83% de los automóviles y el 19.33% de las yipetas utilizan GLP. Esto permite a los transportistas reducir costos operativos y ofrecer tarifas más accesibles. Ante aumentos en los precios de GLP, tanto los hogares como las empresas enfrentarían un aumento en los costos, lo que podría trasladarse a los precios de bienes y servicios, afectando el poder adquisitivo de la población.
El GLP tiene una incidencia significativa en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que refleja su peso en la economía familiar. De acuerdo con datos del Banco Central de la República Dominicana, el GLP tiene una incidencia directa del 2.75% en el IPC, especialmente en los rubros de gas doméstico y transporte. Además, su uso en el transporte y la industria influye indirectamente en el costo de producción de otros bienes y servicios, elevando su impacto total en el IPC a un 16.71%. Este efecto inflacionario implica que cualquier aumento en el precio del GLP afectaría a toda la economía, con un impacto desproporcionado sobre las familias de menores ingresos, que dedican una mayor parte de su presupuesto a la energía.
Aunque el GLP es un combustible fósil, tiene ventajas ambientales significativas en comparación con otras fuentes de energía. El GLP emite menos dióxido de carbono (CO2) que la gasolina y el diésel, lo que contribuye a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) responsables del cambio climático. Estudios del Centro de Investigación de la Comisión Europea muestran que los vehículos que utilizan GLP emiten un 93% menos de partículas en comparación con los que usan gasolina, lo que mejora la calidad del aire y reduce las enfermedades respiratorias.
En la cocción de alimentos, el GLP también presenta beneficios frente a la leña y el carbón vegetal, que aún son utilizados en algunas zonas rurales del país. Estos combustibles sólidos emiten partículas finas y contaminantes que afectan la salud respiratoria, especialmente en espacios cerrados. Además, su uso intensivo está vinculado a la deforestación. En Haití, por ejemplo, el 94.9% de los hogares utiliza leña o carbón, lo que ha contribuido a la pérdida masiva de bosques y a una crisis ambiental. En cambio, República Dominicana, al adoptar el GLP, ha mitigado la deforestación y protegido sus ecosistemas, evitando así una degradación ambiental similar.
El GLP es una alternativa más limpia y eficiente en el sector transporte. En 2018, se estimó que el uso del GLP en lugar de gasolina evitó la emisión de 167,211 toneladas métricas adicionales de CO2 en República Dominicana. Partiendo de un parque vehicular que utiliza GLP creciendo a una tasa del 5.4% anual entre 2003 y 2023, se estima que se habrían evitado más de 2.73 millones de toneladas métricas de CO2e en este período. Esto evidencia los beneficios ambientales de expandir el uso de este combustible.
Desde una perspectiva económica, el GLP es parte de la competitividad de las empresas. Sectores como el transporte, la industria alimenticia y la manufactura lo utilizan como parte de sus insumos operativos, contribuyendo con sus márgenes de ganancia y los costos de producción de sus productos finales. Un GLP estable contribuye con la capacidad de las empresas dominicanas para competir tanto a nivel local como en los mercados internacionales.
En resumen, el Gas Licuado de Petróleo es una fuente de energía esencial para República Dominicana, con importantes beneficios tanto económicos como ambientales. El GLP permite suavizar modificaciones en el costo de vida de los hogares, la competitividad de las empresas y contribuye con la estabilidad de los precios internos. Además, el GLP representa una opción más limpia en comparación con otros combustibles fósiles, contribuyendo a la reducción de emisiones y a la mejora de la calidad del aire. Por todo esto, es fundamental que las políticas fiscales y energéticas promuevan el uso del GLP, garantizando así un desarrollo económico sostenible y equitativo.













