La seguridad industrial constituye un requisito fundamental en la preservación de la salud y el bienestar de los trabajadores. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) establece que aproximadamente 2,093,000 trabajadores mueren anualmente como consecuencia de factores relacionados al trabajo y 395,000,000 de trabajadores en el mundo sufren cada año un accidente laboral no mortal.
Según el Instituto Dominicano de Prevención y Protección de Riesgos Laborales (Idoppril), en 2023 se registraron un total de 46,797 incidentes, de los cuales 46,191 fueron accidentes laborales, equivalente al 98.7%, mientras que 606 de los registros fueron de enfermedades profesionales, los cuales solo representan un 1.3%.
Las estadísticas establecen que, desde octubre 2023 hasta octubre 2024, se han registrado 49,513 casos de incidentes, donde el 98.8% están relacionados a accidentes de trabajo (48,954). Estas cifras representan un aumento de un 5.3% de los casos reportados, en comparación a los 46,999 que hubo durante el mismo periodo 2022-2023.
Los sectores económicos más afectados incluyen la industria de transformación, que concentró el 22.4% de los incidentes, seguido por el comercio y reparación de vehículos automotrices con un 17.7% de los reportes. Pese a estas cifras, expertos indican que, aunque el país cuenta empresas especializadas en seguridad profesional, no existe una cultura de prevención y seguridad contra riesgos laborales.
Desafíos en la industria
Este sector enfrenta retos que dificultan la implementación efectiva de medidas de seguridad. Félix Morel, gerente general de Carrujo Empresarial, empresa que se dedica a la venta de equipos de seguridad para el trabajo, destaca que uno de los mayores obstáculos es el desconocimiento generalizado sobre la seguridad industrial. “Muchas personas no son conscientes de los riesgos que enfrentan en sus trabajos y no entienden la necesidad de utilizar equipos de protección personal (EPP)”, afirma.
Para crear conciencia sobre este tema, Carrujo se ha propuesto educar al público sobre la importancia de protegerse con productos y equipos adecuados que pueden, incluso, salvar sus vidas, además de instruir tanto a su personal como a sus clientes a través de cápsulas informativas en redes sociales y podcasts para fomentar una cultura de prevención y uso correcto de los EPP. “La formación continua es clave para generar una verdadera cultura de seguridad en el país”, añade.
Según Morel, la falta de una normativa actualizada y completa también es parte de los desafíos que enfrenta este sector. Explica que el Reglamento 522-06 de Seguridad y Salud en el Trabajo, el cual está vigente desde 2006, no ha sido adaptado a las nuevas tendencias y necesidades que se demandan.
“Trabajamos con fabricantes que cumplen normativas internacionales, pero sin una normativa local sólida, la protección tanto del personal como de las empresas se ve limitada”, señaló. El profesional aboga por innovadores productos que sean más estéticos y que combinen seguridad y estilo.
“Estamos acostumbrados a ver botas de goma negra y ya, pero estamos ofreciendo opciones de colores y estilos que no comprometan la funcionalidad, para que los trabajadores se sientan más inclinados a usar los equipos”, comenta.
Johanna Vargas, asesora de seguridad y supervisora del equipo de ventas en Bekion Group, subraya que el mercado dominicano aún está “en pañales” en cuanto a seguridad en el trabajo. Coincide en que la concientización sobre la importancia del uso de EPP sigue siendo limitada en el país.
Aun así, destaca los avances en cuanto a esfuerzos para promover la cultura de seguridad laboral. Señala que como supervisora de ventas procura que su equipo eduque al cliente antes de realizar cualquier venta. “Queremos que nuestros clientes comprendan los riesgos laborales y los EPP adecuados para mitigarlos”, señaló.
Explica que esta estrategia asegura que los compradores no solo adquieran productos, sino que entiendan los riesgos a los que están expuestos y la forma correcta de protegerse, ofreciendo una amplia gama de equipos de protección personal, para cubrir todas las áreas necesarias para la seguridad.
Protección social
La Ley de Seguridad Social 87-01 establece la protección de los trabajadores formales con base en el seguro de riesgos laborales. Se trata de una cobertura que es costeada por los empleadores, a través de la cotización a la seguridad social.
Cuando un trabajador que está al día en la cotización al sistema de seguridad social es afectado por una enfermedad o accidente de trabajo, tiene derecho a cobertura completa, más amplia que el plan básico del seguro familiar de salud.
Incluso, en caso de fallecimiento o licencia extendida, así como discapacidad permanente o parcial, el seguro de riesgos laborales, a través del Idoppril garantiza una pensión por sobrevivencia, así como la remuneración por gastos funerarios.
Esa cobertura depende de las comprobaciones de que ciertamente se trató de un accidente laboral y de que en el momento de la ocurrencia tanto empleador como empleado cumplían con las normativas establecidas, incluidos los equipos adecuados de proyección, de acuerdo con el tipo de labor.







