La reciente decisión del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) de reducir la tasa de política monetaria (TPM) de 6.75% a 6.50% busca estimular la economía y facilitar el acceso al crédito. Esta medida podría beneficiar tanto a constructores como a potenciales compradores de viviendas, dado que el sector de la construcción es uno de los más sensibles a las fluctuaciones en el costo del financiamiento.
La presidente de la Asociación Dominicana de Constructores y Promotores de Viviendas (Acoprovi), Annerys Meléndez, explicó en una entrevista con elDinero que esta reducción tendrá un impacto positivo en la demanda de viviendas, al facilitar el financiamiento y disminuir los costos de los préstamos hipotecarios. “Esto impulsará el mercado y permitirá a más familias adquirir su hogar”, afirmó.
Meléndez destacó que factores como la inflación y el aumento en los precios de los materiales han afectado severamente los proyectos de vivienda. Según el índice de costos directos de la construcción de viviendas (ICDV) de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), desde enero de 2020 hasta junio de 2024, los costos de construcción han aumentado aproximadamente un 44%.
“Este escenario plantea un desafío importante que solo podremos enfrentar con la colaboración de todo el sector y el Gobierno”, señaló.
La presidente de Acoprovi identificó varios desafíos, incluyendo las altas tasas de interés, la inflación, el incremento de precios de materiales y la falta de eficiencia en la obtención de permisos para iniciar construcciones. Para dinamizar el sector, Meléndez abogó por incentivos no coyunturales y políticas que promuevan la inversión, subrayando la necesidad de colaboración entre el sector privado y el Gobierno.

Aunque la reducción de tasas ha mejorado el panorama del financiamiento, Meléndez advirtió que aún existen obstáculos que limitan el acceso. Acoprovi, centrada en promover viviendas para la clase media y baja, trabaja para facilitar la conexión entre promotores y opciones de financiamiento a través de su comisión de rápido desembolso, con el fin de estimular la oferta y la demanda de viviendas.
Meléndez también enfatizó el compromiso de Acoprovi con la sostenibilidad. “Muchos de nuestros miembros están adoptando prácticas de construcción verde, utilizando materiales sostenibles y tecnologías eficientes”, afirmó. Este enfoque no solo responde a la demanda del mercado, sino que también refleja un compromiso con el futuro del país.
Por su parte, Eliseo Christopher, presidente de la Confederación Dominicana de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la Construcción (Copymecon), destacó en una entrevista con elDinero que la reciente reducción de la TPM influye en el acceso al financiamiento para el sector. A pesar de que las tasas de interés bancarias han sido elevadas, la disminución en Estados Unidos y una posible reducción adicional generan expectativas de un impacto similar en República Dominicana, subrayó. “Aunque aún no se percibe un efecto inmediato, las proyecciones sugieren que una tendencia a la baja en las tasas de interés podría incentivar la inversión”, explicó.
Sin embargo, Christopher señaló que las pequeñas y medianas empresas (mipymes) enfrentan varios desafíos en la búsqueda de financiamiento, incluso con tasas de interés más bajas. Afirmó que el proceso de evaluación crediticia es similar al de las grandes empresas, lo que resulta en condiciones desventajosas para las mipymes. Instó al BCRD y a la Junta Monetaria a flexibilizar normativas para facilitar la inclusión financiera de estas empresas.
El presidente de Copymecon también advirtió que el costo de los préstamos sigue siendo elevado, con tasas de interés para préstamos interinos entre el 18% y el 20%, lo que ralentiza la construcción a nivel global, incluyendo en República Dominicana. “Esto limita la capacidad de compra de muchos clientes y reduce las ventas”, aseguró.
Además, Christopher mencionó la informalidad como un desafío que afecta la inclusión financiera y la formalización de las empresas del sector. También destacó la inflación, la obtención de permisos y las regulaciones ambientales como factores que generan demoras en los proyectos.
En cuanto al manejo de los costos de materiales, subrayó que el aumento de precios es agudo. “Por ejemplo, el precio de la varilla ha fluctuado dramáticamente en los últimos años, lo que afecta negativamente la construcción”, apuntó.
A pesar de estos obstáculos, hay un sentido de optimismo en el sector. Christopher citó al secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, quien afirmó que República Dominicana es la economía más grande del Caribe, lo que sugiere un clima favorable para la inversión.
Perspectivas
Richard Medina Gómez, director de la carrera de Economía del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), indicó que la reducción de la TPM debe disminuir el nivel de las tasas en la economía, siempre que no haya presiones sobre la liquidez debido al precio del dólar. Resaltó que la inflación se ha mantenido cerca del 3% en los últimos meses, lo que parece estable.
Medina advirtió que las presiones al alza del dólar podrían reducir la liquidez, lo que dificultaría una rápida disminución de las tasas de interés en el país. Sin embargo, consideró que, en el contexto de baja inflación y crecimiento por debajo del potencial, hay poco riesgo de que una política monetaria expansiva genere presiones inflacionarias.
El economista recomendó facilitar los permisos de préstamos especializados para la compra de viviendas de clase media y enfatizó la necesidad de ampliar la red de transporte masivo para fomentar la construcción en áreas fuera del Distrito Nacional.
Pablo Mercedes, subsecretario general del Club de Ideas Políticas (CIP), coincidió en que la reducción de la TPM busca incentivar la actividad económica.
“Esto debería reducir los costos de financiamiento, aumentando la inversión en proyectos y estimulando la demanda de materiales”, comentó. Mercedes anticipó que, a corto plazo, la reducción tendrá un efecto positivo, permitiendo a las constructoras acelerar proyectos vigentes o retomar iniciativas pausadas por altos costos. No obstante, resaltó que el impacto real dependerá de la confianza de los inversionistas, la demanda efectiva de nuevas viviendas y la implementación de políticas complementarias por parte del Gobierno.
El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) resaltó en un informe que el valor agregado de construcción, una actividad caracterizada por su efecto multiplicador y capacidad de arrastre del resto de actividades productivas presentó un crecimiento interanual de 4.9 % de enero a junio de 2024.
En el mismo informe destacó que ha canalizado más de RD$199,000 millones a tasas no mayores al 9% anual, con el objetivo de facilitar préstamos a sectores productivos y hogares. El informe enfatizó que los recursos canalizados a través del sistema financiero para la construcción y adquisición de viviendas alcanzaron la suma de RD$508,393.1 millones al mes de junio del año 2024, lo que resultó en un valor superior a 17.7 %, con respecto al mismo período del año anterior.
El informe destacó la evolución de las ventas de insumos en la construcción, con un incremento en pintura (5.4%), varillas (4.9%) y cemento (1.7%). Además, los ingresos por ventas de otros materiales aumentaron a un 34.1% y el incremento de 18.6% del volumen de importaciones de cemento asfáltico.
El sector de la construcción es uno de los más dinámicos de la economía, debido a su encadenamiento con otras áreas productivas y de consumo.
Los representantes de este sector han mostrado preocupación por el contenido de la reciente propuesta de reforma fiscal del Gobierno, ya que plantea la eliminación de incentivos en la ley de fideicomisos para el área inmobiliaria.













