[dropcap]L[/dropcap]a Policía Nacional debe cuidar a la ciudadanía. Pero también los ciudadanos están en la obligación de cuidarla. El Estado también tiene una obligación: dotar a esta institución de los instrumentos necesarios para que cumpla con su deber. ¿Se cumple con esto? Parcialmente sí. Sin embargo, hay una observación importante que hacer.
No se sabe cuántas veces al año se hacen actos para entregar flotillas de vehículos, entre camionetas, yipetas y motocicletas, para fortalecer el patrullaje y las labores preventivas.
El hecho es que al poco tiempo estos medios de transporte se ven destartalados en las calles, hechos añicos y muy parecidos a anafes.
Este panorama, además de que denota una falta de cuidado, mantenimiento y respeto por los recursos públicos, genera un irrespeto hacia la autoridad, pues con vehículos mal presentados no hay forma de que una institución se gane la admiración de la gente. Vista bien y será bien visto.












