La Asociación Dominicana de Productoras de Cemento (Adocem) reflexionó en el foro internacional de economía circular, sobre los esfuerzos del sector cementero en integrar la cadena de valor a los objetivos climáticos. Además, destacó las iniciativas que se están implementando para fomentar cadenas de suministro más sostenibles, enfocado en la gestión de residuos y la integración de prácticas circulares en todos los eslabones de la cadena.
Por tal motivo, indicó que se llevó a cabo el panel “Cadenas de suministros verdes y circulares”. La directora ejecutiva de Adocem, Julissa Báez, afirmó que “las cadenas de valor del cemento y el concreto llegan a toda la sociedad, conectando a los proveedores de materiales en un extremo con los constructores, propietarios y usuarios en el otro, por lo que para que el viaje hacia la circularidad tenga éxito, toda la cadena de valor de la construcción necesita de coordinación e involucramiento. De lo contrario, la industria no se moverá lo suficientemente rápido en el desarrollo del sector”.
Dijo que el cemento sigue siendo el material de construcción número uno a nivel mundial. Puntualizó que en República Dominicana se producen anualmente alrededor de 6 millones de toneladas. La directora ejecutiva de Adocem dijo que cada vez más en el mundo existe una mayor demanda de materiales de construcción bajos en carbono, especialmente del cemento.
Para satisfacer esta demanda de materiales producidos de forma sostenible, afirmó que los fabricantes de cemento promueven en el país iniciativas como la reducción de la cantidad de clínker que se logra a través de sustituir una parte de este por materiales alternativos, como cenizas volantes, escoria metálica o arcilla calcinada, así como la valorización de los residuos para generar energía.
“Las empresas en el sector del cemento han decidido extender su influencia más allá de las puertas de sus fábricas y generar cambios positivos para la sostenibilidad a lo largo de toda la cadena de valor, pero siempre se requerirá contar con la estructura, los marcos regulatorios y procedimientos necesarios para acelerar el desarrollo de buenas prácticas sostenibles a lo largo de la cadena” resaltó Báez.
Además, durante el evento destacaron que en la República Dominicana continúa siendo un reto la utilización de residuos. Se estima que solo el 6% de los residuos se recuperan en el proceso de reciclaje, lo que representa una coyuntura para mejorar las prácticas actuales y maximizar el valor de los residuos, especialmente en sectores como la manufactura, el turismo y la construcción, que son áreas con alto potencial para cerrar el ciclo entre residuos y nuevos productos.
En el panel donde además participaron Mariely Ponciano, directora ejecutiva NUVI, Lucisol Canó, representante de Salud y líder del proyecto recoge tu barrio del Grupo Canó y moderado por Thomas Plisson, director ejecutivo de la Cámara de Comercio Franco-Dominicana, subrayaron que persisten barreras que impiden una mayor adopción de prácticas circulares, entre las que se destacan: la falta de regulación; la necesidad de normativas que promuevan modelos de negocios circulares desde el diseño hasta la gestión del producto y los consumidores.
“Debido a la percepción de valor priorizan productos tradicionales sobre los circulares, las barreras tecnológicas limitan una gestión eficiente para la implementación y monitoreo de estas prácticas. En ese mismo orden, la estructura de la cadena de suministros no siempre facilita la implementación de modelos circulares en todos los sectores económicos”, coincidieron los panelistas.












