La fuga de cerebros, definida por el Banco Mundial como la emigración de talento cualificado en búsqueda de oportunidades laborales, salarios mejor remunerados o una combinación de ambos, es una realidad que afecta cada vez más las economías emergentes, en un contexto global donde la movilidad laboral se ha incrementado.
Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en 2019 había alrededor de 169 millones de trabajadores migrantes (extranjeros) en todo el mundo, representando un 4.9% de la fuerza laboral en los países destino. Este fenómeno se ha convertido en un reto para los países de origen que luchan por retener su capital humano, sobre todo aquellos con capacitación especializada.
El portal de gestión y planificación de talentos Shiftbase explica que antes, el concepto “fuga de cerebros” solo aplicaba para quienes se trasladaban físicamente a otros países detrás de sus sueños de mejora. Sin embargo, con el covid-19, la virtualidad ha simplificado la transferencia de conocimientos y habilidades a través de los medios digitales, así como la globalización ha permitido que la información fluya más rápida y eficiente, lo que facilita la migración virtual de talentos.
The Global Economy, portal dedicado a ofrecer datos sobre la economía mundial, posiciona a República Dominicana en el lugar 44 del “ranking” de países con mayor fuga de cerebros; sin embargo, es el cuarto en Latinoamérica con 6.4 puntos, siendo superado por Honduras con 6.8, Haití con 8 y El Salvador con 8.8 puntos.
El psicólogo laboral Miguel Tejada asegura que este nivel de rotación es bastante elevado entre personas que renuncian para trasladarse a una multinacional o que se encuentran en algún tipo de proceso migratorio para salir del país.
Considera que la búsqueda constante de mejoría en la calidad de vida es una de las principales razones de movilidad de empleados a empresas extranjeras. “Si bien es cierto que hemos tenido un crecimiento acelerado como país, no es algo que la gente perciba de manera tangible. El alto costo de la vida, trabajar muchas horas y llegar al fin de mes con lo justo. Además, la idea de que esta realidad no es la misma en otros países, influyen en la migración de trabajadores”, señala.
En el caso de las personas que se mueven a multinacionales, dijo que lo hacen por la posibilidad de crecimiento y de recibir mayores beneficios.
“Elaborar un plan de bienestar real, que ayude a mantener el equilibrio entre lo económico, vida personal y vida laboral es la clave para contrarrestar esta situación”, dijo el experto. “Además de hacer una mejor distribución de las ganancias y beneficios que ofrece la empresa, apegados a los estamentos legales”, agregó.
Tejada resalta la importancia de crear ambientes adecuados para mantener la empleomanía y evitar la rotación de equipos, ya que afecta en el cumplimiento de los objetivos empresariales propuestos.
Factor económico
La falta de oportunidades, la poca valorización del talento, la inestabilidad económica, la búsqueda de mejores condiciones laborales y, sobre todo, los bajos salarios, son los principales factores por los que trabajadores deciden ofrecer sus servicios a empresas internacionales.
En República Dominicana, el salario promedio cotizable es de RD$35,402, según datos de la Tesorería de Seguridad Social (TSS). Hay quienes aseguran ganar hasta seis veces esta cantidad en labores alternativas, sin necesidad de siquiera trasladarse.
“Las compañías extranjeras pueden ofrecer mucho más que el mercado local, desde tres hasta diez veces más lo que puedes ganar aquí”, explica Kenny Aquino, quien se desempeña como ingeniero de “software” para una empresa norteamericana dedicada al desarrollo de un sistema de contabilidad y finanzas.
Aquino asegura haber tenido trabajos con salarios devengados desde US$1,000 hasta US$4,000, un equivalente a RD$60,250 y RD$241,000, respectivamente, todos en modalidad remota. “La oferta es variada dependiendo la empresa, pero se puede ganar muy bien sin necesidad de un título universitario y desde casa; valoran tu conocimiento más que tu título porque ¿de qué sirve tu diploma si no puedes resolver? Buscan resultados”, dijo en declaraciones a elDinero.
Aunque posee una titulación en psicología, dijo que la programación (disciplina que aprendió mediante cursos virtuales y videos de YouTube) le ha permitido encontrar nuevas y menores oportunidades.
“Esto no significa que sea sencillo. He tenido que capacitarme, aprender distintos lenguajes de programación, dominar el inglés y hacer muchos cursos para estar a la par con los avances tecnológicos, pero siento que todo ese conocimiento es valorado y debidamente remunerado”, añade.
Enmanuel Álvarez, quien se desempeña como posproductor audiovisual especializado en cine y publicidad, comenta que como trabajador independiente que ha colaborado con compañías extranjeras, ha notado que suelen aceptar las tarifas sin cuestionarlas, algo que resulta más atractivo, al compararlo con la actitud de clientes nacionales, que suelen refutar los precios, aun conociendo el nivel de dificultad y la calidad que del trabajo que realiza.
“Mientras una empresa de fuera te pregunta cuál es el costo del trabajo y lo paga tal cual, aquí regularmente piden rebajas”. Señala, al tiempo de destacar que la virtualidad es un factor a favor, ya que le permite manejar su tiempo y tener varios proyectos tanto nacionales como internacionales.
“En el país me han tocado proyectos muy buenos con buenas remuneraciones, pero no es lo usual. Lo regular es querer un buen trabajo, pero pagando un sueldo mediocre”, expresa.
Consecuencias
Según Shiftbase, la migración de talentos puede generar consecuencias tanto para el país origen como para el de destino. En los de origen, puede llegar a dificultar el desarrollo económico y social, al reducir la capacidad de innovación y limitar la competitividad en sectores como la tecnología y la medicina. Por esto, no sorprende que personas se vean en la necesidad de recurrir a servicios en el extranjero para llevar a cabo procedimientos médicos muy especializados.
Además, la emigración de estos profesionales puede afectar la motivación y esperanza de quienes se quedan, creando una percepción de limitadas oportunidades de crecimiento.
En tanto que los países de destino se benefician del aporte de estos talentos, quienes contribuyen a la economía local, impulsan la innovación y fortalecen la competitividad en sectores estratégicos. Aun así, estos también pueden presentar dificultades, como la sobrecarga en determinados campos laborales y problemas de integración cultural y social para los migrantes.
La llegada de un gran número de profesionales extranjeros puede generar competencia en el mercado laboral local, y la falta de políticas de inclusión puede dificultar la adaptación de estos migrantes a su nuevo entorno.
El Instituto Nacional de las Migraciones de República Dominicana fue escenario del planteamiento de una nueva perspectiva respecto a esta situación, tomando como ejemplo la conferencia dictada por Alejandro Portes, sociólogo cubano-estadounidense, titulada “Migración y desarrollo: Una revisión de las tendencias globales”, que plantea un escenario donde los países de origen se pueden beneficiar, no solo de las remesas que reciben por parte de los que ya se fueron, sino también del intercambio de conocimientos, donaciones filantrópicas e inversiones.
Destaca que estas contribuciones no implican necesariamente que las personas dejen de realizar aportaciones o abandonen permanentemente sus comunidades receptoras.
En los países destino
En tanto que los países de destino se benefician del aporte de estos talentos, quienes contribuyen a la economía local, impulsan la innovación y fortalecen la competitividad en sectores estratégicos.
Aun así, estos también pueden presentar dificultades, como la sobrecarga en determinados campos laborales y problemas de integración cultural y social para los migrantes.







