Las estadísticas oficiales indican que cada año mueren en el país alrededor de 3,000 personas pro accidentes de tránsito. También indican que el 70% de los accidentes involucra a motociclistas. A eso se agrega que prácticamente todos los motociclistas muertos en accidentes no usaban en caso protector.
Conociendo esas informaciones, uno se pregunta: ¿por qué el Gobierno gasta tiempo y dinero en “planes” para la reducción de los accidentes de tránsito y deja de lado un aspecto que es más fácil de implementar y más barato?
Se trata de la creación de una “cultura del uso del casco protector”. Solo hay que imaginarse la proporción en que se reducirían las muertes por accidentes de tránsito por el sólo y único hecho de que todo en que ande en motocicleta, como conductor y pasajero, utilice el casco protector. Se diría que es difícil de hacer, pero solo basta con ver los países con más motociclistas que aquí, donde todos usan el casco. O sea, no es difícil.











