El Gobierno se ha abierto muchos frentes. La cantidad de obras de infraestructura que están en proceso de construcción ha rebasado la capacidad de flujo de caja de la administración del Estado. Esto se nota en que la mayoría, por no decir todas, presentan un retraso que pone a pruebas la capacidad de espera o paciencia de la ciudadanía.
Independientemente de los imprevistos, la extensión de la línea del Metro desde el kilómetro 9 de la autopista Duarte hasta Los Alcarrizos hace rato que lleva más de ocho meses de retraso, toda vez que se prometió en 24 meses.
Los trabajos en el trébol del kilómetro 9 llevan el mismo camino. El Sistema de Transporte Masivo de Santiago de los Caballeros, los diferentes puentes y hospitales, como el de San Francisco de Macorís, están sin fecha prevista. Quizá no ha sido la intención de las autoridades, pero realmente afecta la imagen oficial.










