El sector empresarial dominicano ha dado muestras de una buena capacidad para generar riquezas y ganar dinero. Pero, en el ámbito nacional, el crecimiento sectorial puede resultar negativo si no se transfiere una parte en forma de encadenamiento productivo para beneficio de otros segmentos sociales, especialmente los de mayor vulnerabilidad.
De ahí la importancia de que el crecimiento económico de una nación o de los sectores productivos que la integran se transfiera, aunque no en su totalidad, en un componente de desarrollo colectivo, de forma que no se anche la brecha de desigualdad que, con el tiempo, termina afectando a toda una sociedad, independientemente de su poder económico.
Basta con mirar hacia el vecino Haití, una nación donde hay sectores poderosos, generadores de riqueza, pero con una acentuada desigualdad que incrementa la pobreza, lo cual hace que todos se vean pobres. Por eso y más, no es solo ganar dinero.











