Llegó diciembre, un mes significativo para los dominicanos que esperan las celebraciones de Nochebuena y Navidad, cuando se reúne toda la familia a compartir los alimentos que caracterizan estas fechas.
Durante las festividades navideñas son tradición el pollo y cerdo horneados, los espaguetis, lasañas, pastelones de plátano maduro, pasteles en hoja, ensalada rusa, moro de gandules, arroz navideño (incluye tocino, pasas y vegetales), así como ensalada de pasta.
Pensar en elaborar estos platillos sin usar sal es inadmisible. Todas las preparaciones, tanto dulces como saladas, requieren de este ingrediente que es imprescindible para su sabor.
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que el consumo excesivo de sodio, azúcares, grasas no saludables, así como ácidos grasos saturados tienen efectos negativos en la salud. De hecho, ingerir sodio en exceso incrementa el riesgo de presión arterial y otras enfermedades cardiovasculares, el cáncer gástrico, la obesidad, la osteoporosis, el síndrome de Ménière y enfermedades renales.
La mayor cantidad de sodio en la dieta proviene de alimentos procesados, señala el organismo al tiempo de indicar que en el ámbito mundial se producen aproximadamente 1.89 millones de decesos relacionados con el consumo de sal en exceso cada año.
Las carnes procesadas (salchichas, tocino, jamones) suelen contener grandes cantidades de sodio para mejorar su sabor y conservación. También, los productos enlatados como sopas y vegetales enlatados tienen sodio añadido. A estos se agregan los productos de panadería, cereales, salsas para aderezar, así como la comida rápida.
Según la OMS, los adultos consumen 4,310 miligramos (mg) de sodio por día, equivalente a 10.78 gramos (g) de sal por día, sin embargo, recomienda la ingesta de 2,000 mg/día de sodio o menos (el equivalente a menos de cinco g/día de sal). Asimismo, la cantidad de sodio que ingieren los niños de dos a 15 años debe ser ajustada a la baja respecto a los adultos.
Sodio
No obstante, el organismo considera que la sal que se consume debe ser fortificada con yodo, la cual optimiza las funciones mentales de las personas y ayuda con el desarrollo saludable del cerebro de los fetos y de los niños de corta edad.
También, es un nutriente “esencial” para el mantenimiento del volumen plasmático (cantidad total de líquido que conforma el plasma sanguíneo), la transmisión de los impulsos nerviosos y el funcionamiento normal de las células.
OMS recomienda
La OMS insta a los Gobiernos a desarrollar, aplicar, monitorear y evaluar políticas de reducción de ingesta de sodio. Además, fijar niveles objetivo de contenido de sal en los alimentos y las comidas, así como la aplicación del etiquetado frontal de los envases.
República Dominicana
República Dominicana es uno de los 57 países en el ámbito mundial que tienen un compromiso de política nacional para reducir la ingesta de sodio. De América Latina, se unen a esa lista Honduras, Nicaragua y Panamá; mientras que del Caribe están Guyana, San Cristóbal y Nieves, Trinidad y Tobago, así como Santa Lucía.
Países como Cuba, Haití, Guatemala, Jamaica y Venezuela adoptan medidas voluntarias para reducir el consumo de sodio. No obstante, son obligatorias en Estados Unidos de América, Perú, El Salvador, Costa Rica, Ecuador y Paraguay.













