Por las razones que sean, el Gobierno no ha podido cumplir con el cronograma de ejecución de la mayoría de las obras más importantes. No se trata sólo imprevistos relacionados con el mal tiempo o del clima. La lentitud en el proceso de construcción ha sido tal que ni las mismas autoridades, luego de varias fechas, son capaces de decir con certeza cuándo se entregan algunas de las más importantes.
La extensión de la línea del Metro de Santo Domingo hacia Los Alcarrizos es el ejemplo de referencia. El director de la Oficina Para el Reordenamiento del Transporte (Opret), Rafael Santos, prometió entregarla en 24 meses, pero pasará de los 36 meses, los cuales se cumplen febrero de 2025.
En julio de este año, la Opret informó que la obra estaba en un 83% y que su costo asciende a RD$33,000 millones, lo que indica que ha habido variación en su costo inicial, el cual se había previsto en aproximadamente US$506 millones, es decir, alrededor de RD$30.3 mil millones si la conversión se hace a RD$60 por dólar.
La lentitud en la ejecución de las obras se nota en la ampliación de la autopista Duarte. Aunque hay tramos que han sido entregados, fueron los que menor intervención requirieron. En cambio, los trabajos de adecuación y ampliación del kilómetro 9 de la autopista Duarte han seguido el paso de la tortuga. Estos trabajos fueron iniciados en mayo de 2022, por lo que también pasan de 24 meses.
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) informó hace unos días que trabajarán 24 horas en esta zona para agilizar los trabajos, esto con el propósito de responder a las incomodidades expresadas por la población. Sin embargo, del dicho al hecho hay un trecho, ya que no se han visto los trabajos con la celeridad prometida.
El monorriel de Santiago de los Caballeros es otra de las obras que avanza a pasos lentos. Iniciada en abril de 2022, las pruebas dinámicas fueron en mayo de 2024, a pocos días de celebrarse las elecciones. ¿Pudo haber sido motivado por un efecto electoral? Es posible.
En julio de este año, el MOPC pidió excusas a los habitantes de Samaná por retrasos en los trabajos de la entrada a la ciudad. Según la institución, hubo dificultades para completar el programa de avalúo para expropiar cientos de casas habitadas, solares, que, aunque ya esa parte de la fase I está concluida satisfactoriamente, aún falta la correspondiente a la fase II de una zona, cuyos bienes inmobiliarios tienen un alto costo por las características del área.
Otras obras que sólo han sido anunciadas, pero no iniciadas, están las relacionadas con las adecuaciones de vías para mejorar el tránsito en el Gran Santo Domingo. La excepción, hasta el momento, son los trabajos que se ejecutan en la prolongación 27 de Febrero con Isabel Aguiar, donde se construye un túnel para viabilizar toda esa zona.
Hay proyectos puntuales como el Palacio de Justicia de Santo Domingo Este, el cual ha sido anunciado en diversas oportunidades. Igual sucede con obras complementarias y avenidas de circunvalación.












