República Dominicana es uno de los países del Caribe con mayor vulnerabilidad a los efectos del cambio climático. Esto le cuesta al país entre 1% y 2% del producto interno bruto (PIB), sin embargo, podría costarle entre 5% y 6% en seis años, de no invertir en mitigantes.
Este panorama podría retrasar los objetivos del Plan MetaRD, que busca lograr el desarrollo económico hacia 2036. En ese sentido, el ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Pável Isa Contreras, aseguró que el Gobierno dominicano tiene una deuda con hacer de la agricultura una actividad resiliente a los embates del cambio climático.
A pesar de que la agricultura se erige como uno de los pilares de la economía dominicana, su vulnerabilidad no solo tiene efectos negativos en los cultivos, sino en los precios de los productos de la canasta básica, por lo que el funcionario destacó la necesidad de construir una agricultura resiliente a los eventos climáticos extremos.
Durante una entrevista con elDinero, el funcionario recordó un tornado que se produjo en 2022, el cual arrasó con una producción de plátanos en una zona del país, que a su vez, desencadenó en un aumento de su precio.
“Ese evento hizo que el precio del plátano subiera de tal manera que el componente de la canasta de alimentos, bebidas no alcohólicas y tabaco del índice de precios al consumidor (IPC) se disparara”, explicó al agregar que la inflación de noviembre, que se esperaba que cierre en 0.3%, alcanzó un 0.9% en solo un mes.
De acuerdo con Isa Contreras, este evento específico es un mensaje de que la agricultura en República Dominicana es vulnerable, por lo que resaltó la necesidad de repensar esta actividad económica. Además, señaló que el Gobierno dominicano tiene la responsabilidad de implementar acciones que protejan este sector atendiendo a los temas de cambio climático.
El ministro de Economía citó medidas concretas de adaptación a la crisis climática como la presa de Monte Grande, que reduciría la vulnerabilidad de la actividad agrícola en la región Enriquillo, al sur de República Dominicana.
“Con esto se está reduciendo la vulnerabilidad climática a las inundaciones”, sostuvo al señalar que la presa de Guayubín contribuirá en esa misma dirección, controlando las inundaciones, que a su juicio, causan los daños más importantes a la agricultura. “Ha habido un esfuerzo de financiamiento muy significativo, lo cual ha permitido que el prisma agrícola se mantenga estable”, no obstante, reconoció que no es suficiente y que la planificación de la producción agrícola es un tema crítico.
Para el funcionario, es fundamental definir qué se sembrará y dónde hacerlo. En ese sentido, valoró la importancia de la distribución del riesgo, pero además, del financiamiento preferencial para los agricultores que adopten tecnologías sostenibles.
Vulnerabilidad
El “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2023”, de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), indica que República Dominicana figura entre los países de la región con mayor vulnerabilidad a los efectos del cambio climático.
Esto se debe a su ubicación geográfica, que deja al país expuesto ante una mayor incidencia de sequías, olas de calor, así como mayor variabilidad de los niveles y patrones de precipitación. Como consecuencia, se reduciría la productividad laboral y se alteraría la producción agrícola.
El Informe de Riesgo Mundial 2023 (WRR, siglas en inglés) incluyó a esta nación caribeña en la posición 41 entre los países más vulnerables a los efectos del cambio climático, mientras que en América Latina como región la sitúa en el decimotercer lugar.
El reporte “República Dominicana: país, clima y desarrollo”, elaborado por el Banco Mundial (BM), destaca que la agricultura dominicana es insostenible, ya que contribuye a la deforestación, la erosión del suelo y la contaminación de fuentes de agua.
Se prevé que la temperatura media anual del país aumente en un entorno de altas emisiones, lo cual afectará el sector disminuyendo la jornada de trabajo, así como la productividad.
Santo Domingo Este, Santo Domingo Norte, Distrito Nacional, Santo Domingo Oeste, Santiago de los Caballeros, Higüey, Los Alcarrizos, La Vega, San Cristóbal y Moca destacan entre los lugares de República Dominicana con mayor índice de vulnerabilidad climática.
De acuerdo con el Banco Mundial, la adopción de medidas para reducir los daños directos debido a la erosión en la producción de cultivos, las inundaciones tierra adentro, el aumento del nivel del mar y las tormentas tropicales podrían reducir los impactos macroeconómicos potenciales en una proporción de hasta 10 puntos porcentuales (reducción del 60%) para 2050.
Meta RD 2036 en proceso
El presidente Luis Abinader anunció en junio de este año el Plan MetaRD, el cual busca duplicar el producto interno bruto (PIB) real al 2036, para lo cual el país necesita alcanzar mayor grado de inversión, crear más de un millón y medio de empleos, triplicar el salario medio, eliminar la pobreza y extender seis años a la esperanza de vida.
El mandatario afirmó que para lograr el objetivo se deben hacer reformas en las áreas de infraestructura y energía, salud, educación, estabilidad macroeconómica, laboral, de tecnología, innovación, así como justicia. Los pasos para ese objetivo están en proceso y se reforzarán a partir del año 2025, dijo Isa Contreras.












