República Dominicana es uno de los cinco países de América Latina y el Caribe más vulnerables al cambio climático, debido a su ubicación geográfica. Así lo indica un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Esto significa que la nación caribeña está expuesta a una mayor incidencia de sequías, olas de calor, así como mayor variabilidad de los niveles y patrones de precipitación, lo cual tendrá efectos que pudieran ser devastadores en sectores de importancia para la economía dominicana.
Ante esta realidad, el experto japonés en prevención de desastres, Shinsaku Munemoto, recomienda la construcción de depósitos para agua por lluvias en los edificios, que podría, a su vez, ser reutilizada y evitaría inundaciones como las que afectaron al Distrito Nacional durante dos años consecutivos en el mes de noviembre.
En una entrevista para elDinero, dijo que se trata de un proyecto “de gran escala”, por lo que no se lograría en el corto plazo. Pese a que Munemoto explicó que los trabajos de mantenimiento corresponden el Gobierno Central, sugirió la participación de la comunidad en actividades de recogida de basura, lo cual limitaría las inundaciones por obstrucción de plásticos en los filtrantes.
Cambio climático e infraestructura
Munemoto, quien vino al país invitado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón en República Dominicana (JICA), valoró la importancia del ordenamiento territorial en el país caribeño, ya que su aplicación permitirá una administración adecuada de los espacios para construcción de edificaciones, áreas verdes, así como la cantidad de parqueos.
En ese sentido, explicó que regular la fabricación de edificios ahorraría energía, así como prevenir la isla de calor urbano, que se refiere a temperaturas más altas en zonas urbanas que en rurales debido a la cantidad de construcciones. Al referirse a los taponamientos que se generan en Santo Domingo, capital dominicana, puntualizó que limitar la cantidad de vehículos y mejorar el transporte público sería una de las soluciones a la problemática.
Para los que viven en las provincias, el también catedrático universitario sugirió la construcción de estacionamientos para vehículos en las afueras de la ciudad, donde las personas dejen sus autos y continúen en un medio de transporte público, pero admitió que para lograrlo el servicio “debe ser eficiente”, pues, de lo contrario, no habría motivación.
Cooperación. La Agencia Internacional de Cooperación Japonesa (JICA) informó que iniciará un proyecto para implementar un sistema inteligente de semáforos fabricado en el país asiático y que puede adaptarse a República Dominicana. El proyecto incluye la capacitación del personal del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), entre otros aportes de cooperación técnica que contribuirían a mejorar el funcionamiento del transporte en el Gran Santo Domingo.
Estos son los retos que plantea el cambio climático a RD hacia 2050












