La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos ha reducido recientemente los tipos de interés por tercera vez en lo que va del año, llevándolos a un rango del 4.25% al 4.5%. En su última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), la entidad anticipó un ritmo más lento de recortes para 2025, subrayando que su política actual es menos restrictiva y que procederán con cautela. Esta decisión se enmarca bajo el mandato del demócrata Joe Biden, mientras que, para la próxima reunión, programada para el 28 y 29 de enero, ya estará en funciones el republicano Donald Trump.
La reciente disminución de un cuarto de punto porcentual eleva a un total de un punto el recorte aplicado este año, lo que sitúa la tasa de referencia un punto porcentual por debajo del máximo alcanzado en julio de 2023 (entre el 5.25% y el 5.5%), cifra que representó el nivel más alto desde enero de 2001, según destaca Infobae. Alejandro Grisanti, economista y director de la firma Ecoanalítica, considera que los resultados de la reunión del FOMC en diciembre fueron más restrictivos de lo anticipado.
“Aunque la decisión de reducir la tasa de fondos federales en 25 puntos básicos era ampliamente esperada, la Reserva Federal alineó el camino hacia una reducción con el límite inferior del rango objetivo”, comentó Grisanti. Sin embargo, también destacó que las proyecciones económicas actualizadas transmitieron un mensaje más restrictivo del previsto.
El economista detalló que el miembro medio del comité ahora proyecta solo dos recortes en 2025, dos en 2026 y uno en 2027. Además, se revisó al alza la tasa terminal del 2.9% al 3.0%. “Es importante señalar que sólo 15 de los 19 miembros consideraron apropiado el recorte actual; hubo un voto disidente y otros tres miembros expresaron desacuerdo sin emitir un voto”, añadió.
La reacción del mercado fue notablemente negativa: el S&P cayó un 2.95% y el índice tecnológico NASDAQ descendió un 3.56%. “En Ecoanalítica mantenemos nuestra opinión de que el ritmo de reducción de tasas por parte de la FED será menor a lo que el mercado espera y, aún más relevante, inferior al de otros países en la región”, prevé Grisanti.
El economista explicó que una disminución más acelerada en las tasas a nivel global respecto a Estados Unidos podría mantener un ciclo de fortaleza del dólar. Desde finales de marzo, este ciclo ha provocado una depreciación del peso mexicano (MXN) del 20%, así como una caída del 15% en el real brasileño (BRL) y en el peso colombiano (COP). No obstante, subrayó que afortunadamente el peso dominicano se ha depreciado apenas un 3.1%.













