Honduras recibió en 2024 alrededor de US$9,743 millones en concepto de remesas, lo que representa un aumento del 6.2% en comparación con 2023, informó el Banco Central hondureño (BCH).
En un informe, el emisor del Estado indicó que los envíos de dinero al país centroamericano aumentaron US$565.5 millones con relación a 2023, cuando los hondureños enviaron US$9,177.5 millones.
En diciembre pasado, precisó, las remesas fueron de US$884.7 millones, un 12.8% más que en el mismo mes del año anterior (US$783.9 millones).
El Banco Central de Honduras detalló que Estados Unidos se mantiene como el principal país de origen de las remesas, aportando más del 90% del total, seguido por España con una participación del 5.3% y México con el 0.6% restante.
En Estados Unidos viven más de un millón de hondureños, la mayoría de ellos de manera irregular, según autoridades de Tegucigalpa.
Las remesas que envían los migrantes hondureños, en su mayoría radicados en Estados Unidos, representan un 25% del producto interno bruto (PIB) de Honduras, convirtiéndose en uno de los principales soportes económicos para numerosos hogares en los últimos años.
Según lo indicado por la autoridad monetaria, las principales receptoras de las remesas en Honduras son las madres, quienes reciben el 37.1% del total, seguido de los hermanos (17.5%), el padre (12.1%), los hijos (11.3%), los cónyuges (5.3%) y los abuelos (4.1%).
Más del 85% de las familias receptoras de remesas en Honduras destinan estos recursos principalmente a cubrir gastos de alimentación, salud y educación, y el 4% se utiliza para la adquisición o mejora de propiedades, añadió.
Asimismo, el BCH reveló que el 84.6% de las remesas ingresaron al país a través de empresas remesadoras, y más del 30% de los hondureños enviaron dinero adicional al menos una vez al año.
Las remesas representan la principal fuente de divisas de Honduras, por encima de las exportaciones como el café, los productos de la maquila (industria ensambladora), el camarón y otros.
Las autoridades monetarias de Honduras calculan que para 2025 el envío de las remesas familiares superará los US$9,800 millones.













