Las deportaciones de dominicanos desde Estados Unidos podrían tener un impacto significativo en las remesas.
Dado que una gran parte de las remesas recibidas en República Dominicana proviene de dominicanos en Estados Unidos, la deportación de estos migrantes reduce el flujo de dinero hacia el país. Esto afecta directamente a las familias que dependen de estas remesas para cubrir gastos básicos como alimentación, educación y salud. Además, la reducción de las remesas puede aumentar la pobreza y la desigualdad en el país.
Hay una visión optimista sobre este tema, que se sustenta en que los dominicanos, en su mayoría, están con un estatus legal y, por ende, no serán muy afectados.
Sin embargo, hay que tomar en cuenta que más del 80% de las remesas se reciben desde Estados Unidos y eso siempre es importante tomarlo en cuenta.











