Los salarios en República Dominicana reflejan una realidad compleja, caracterizada por incrementos en salarios mínimos, pero también por desafíos persistentes en términos del poder adquisitivo de la gente y de inequidad salarial.
En efecto, datos consultados muestran que, en julio de 2021, se anunció un aumento promedio de un 24.2% del salario minino de los trabajadores del sector privado, el cual se distribuyó según el tamaño de las empresas. Así, para las grandes empresas se estableció un incremento de un 19%, lo que llevó el salario a RD$21,000 mensuales, en tanto que para las medianas el aumento fue de un 59%, llegando a RD$19,250, mientras que las empresas pequeñas y las microempresas realizaban aumentos por el orden del 20% y 11%, respectivamente.
Más recientemente, y según la Resolución 1-2023 del Comité Nacional de Salarios, a partir del 1 de febrero del 2024, las tarifas de salario mínimo para el sector no sectorizado se establecieron de la siguiente manera: Microempresas (RD$14,161); Pequeñas empresas (RD$15,351); Medianas Empresas (RD$22,908), y Grandes empresas (RD$24,900). Estos incrementos salariales buscaban, según las autoridades dominicanas, reducir la brecha entre los salarios y el costo de la canasta básica familiar.
Pero el problema de los bajos salarios no es exclusivo de República Dominicana, sino que también es un fenómeno de América Latina y el Caribe. De hecho, entre 2021 y 2024 los salarios mínimos en la región experimentaron diversas tendencias, todas influenciadas por factores económicos, inflacionarios y por políticas gubernamentales.
Por ejemplo, en julio de 2024, Costa Rica registró un salario mínimo de aproximadamente US$675.0, el más alto de la región, en tanto que, Venezuela alcanzaba un salario mínimo de apenas 4 dólares mensuales, el más bajo de la región latinoamericana. Así también, Chile presenta un salario mínimo mensual de US$532.0 mensuales, Uruguay, US$556.0, y Argentina, US$163.0 por mes.
En el caso dominicano, y según datos del Banco Mundial, el país ocupa el séptimo lugar en América Latina en términos de salario mínimo promedio mensual, con un monto equivalente a US$375.97.
Sin embargo, la problemática de los salarios mínimos no es el monto que alcancen en cualquier economía y en un momento determinado, sino hasta dónde estos permiten cubrir el costo de la canasta familiar mensual.
El caso específico dominicano permite inferir que, mientras el costo de la canasta familiar promedio fue de RD$46,251.42, al 2024, el salario promedio de los trabajadores dominicanos se colocaba en apenas RD$19,330, es decir, menos de la mitad, de donde se concluye que existe un déficit salarial enorme el cual no permite al asalariado cubrir, ni por asomo, sus necesidades básicas.
Mientras el hacha va y viene, recientemente se ha convocado nuevamente al Comité Nacional de Salarios para que, en ese escenario, trabajadores y empleadores se pongan de acuerdo sobre un posible aumento salarial en el país para este 2025.
Independientemente de los resultados de estos encuentros, lo cierto es que, en términos de salarios y de costo de la canasta básica, el perro continuará dando vueltas tratando se comerse el rabo, pero no lo logrará, y todo santificado por un Comité Nacional de Salarios que, desde hace tiempo, perdió su razón de ser.











