En el amplio panorama del sector agropecuario dominicano, las mujeres han desempeñado un papel crucial, aunque muchas veces invisibilizado.
Durante décadas, han sido piezas fundamentales en la producción de alimentos, el manejo de pequeñas fincas y la comercialización de productos agrícolas. Sin embargo, su participación en la fuerza laboral de este sector sigue siendo baja y fluctuante, con un acceso limitado a recursos y oportunidades en comparación con sus pares masculinos.
En los últimos 10 años, la cantidad de mujeres ocupadas en agricultura y ganadería ha oscilado entre 18,000 y 31,000 trabajadoras, en un sector donde más de 350,000 personas se emplean cada año.
De acuerdo con datos del Banco Central, en 2014 el sector agropecuario contaba con 408,267 trabajadores, de los cuales solo 27,369 eran mujeres, lo que representaba un 6.7% del total. Sin embargo, en 2015 la participación femenina cayó a 18,298, una reducción de 9,071 mujeres, mientras que la cantidad de hombres solo disminuyó en 43,467.
Esto significó que las mujeres pasaron a representar solo el 4.7% del sector. En 2016, el empleo femenino tuvo una recuperación de 502 trabajadoras, pero su participación seguía siendo baja, situándose en 5% del total.
El 2017 mostró un crecimiento en la cantidad de mujeres ocupadas en el agro, alcanzando las 21,520, lo que significó un aumento de 2,720 trabajadoras en comparación con el año anterior. Sin embargo, el crecimiento en la ocupación masculina fue mucho mayor, con 50,341 nuevos trabajadores, lo que dejó la proporción de mujeres en apenas un 5%.
Para el siguiente año, la situación mejoró para las mujeres, con un incremento de 8,608 trabajadoras, alcanzando el 7.2% del sector. Sin embargo, en 2019, su número volvió a reducirse en 6,822, representando apenas el 5.6% del total.
Durante la pandemia de 2020, la ocupación en el sector agropecuario continuó cayendo, y las mujeres pasaron de ser 23,306 en 2019 a 22,015, una reducción de 1,291 trabajadoras. No obstante, en 2021 se registró un aumento en el empleo femenino, alcanzando las 30,904, lo que representó un crecimiento del 40% en comparación con el año anterior. Este repunte se mantuvo en 2022, con 31,623 mujeres trabajando en el agro, la cifra más alta en la última década y representando el 8.6% del total de ocupados.
Sin embargo, en 2023 y 2024 la tendencia volvió a descender. En 2023, la cantidad de mujeres en el agro se redujo a 29,936, y en 2024 cayó a 22,968, lo que significó una pérdida de 6,968 empleos femeninos en un solo año. Con esta caída, la participación femenina en el agro se redujo al 6.4%, una de las más bajas de los últimos cinco años. En contraste, la cantidad de hombres apenas varió entre 2023 y 2024, con una disminución de solo 1,063 trabajadores.













