El Consejo Nacional de Promoción y Apoyo a la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Promipyme) es una institución dominicana dedicada a promover y fomentar la competitividad de las mipymes del país. Su origen se remonta al 16 de mayo de 1997, cuando fue creado mediante el Decreto 238-97 como una dependencia del Ministerio de Industria y Comercio.
Con el objetivo de establecer un marco regulatorio y un organismo rector del sector mipyme, el 19 de diciembre de 2008 se promulgó la Ley 488-08, la cual transformó el programa en el actual Promipyme, orientado a contribuir en la creación de nuevos empleos productivos y en el fortalecimiento de las empresas de menor tamaño relativo.
Pero, ¿qué ocurrió para que Promipyme, 28 años después, hoy sea una marca sólida en el ecosistema del microcrédito, siendo una organización gubernamental que maneja cuantiosos recursos? Observándolo con ojo crítico, varios elementos se han conjugado a través del tiempo para que esta entidad se haya expandido a nivel nacional y pueda mostrar hoy en día indicadores financieros envidiables. Primero, entiendo que el establecimiento de un marco legal, con participación pública y privada, le ha otorgado a Promipyme un escenario de actuación que tiene como sustento la negociación y el consenso.
Otro elemento clave que jugó un papel fundamental para que, desde sus inicios, Promipyme empezara a echar músculos financieros fue el apoyo de la plataforma del Banco de Reservas, no sin antes reconocer que hubo algunas peripecias y conatos de incendio que se apagaron oportunamente. Lo propio se puede decir del apoyo recibido por Promipyme de parte del Ministerio de Industria, Comercio y Mipimes.
La participación privada dentro del Consejo de Promipyme ha sido, también, una pieza clave en el engranaje que se ha creado y que contribuye a la solidez de esta entidad de apoyo a emprendedores y gente de negocios. Esto indica que las organizaciones empresariales representadas en Promipyme han avanzado en su grado de madurez. También, entiendo que los micro, pequeños y medianos empresarios que han accedido a los fondos de Promipyme, y los han honrado, tienen una importante cuota en la permanencia de esta entidad.
Sin embargo, lo más importante que ha ocurrido con el Consejo Nacional Promipyme, para su continuidad a través del tiempo, es haber importantizado la gestión institucional, salvo algunas excepciones que pasaron a ser parte de lo que el viento se llevó en más de cinco lustros. A esto súmenle el desarrollo una inteligencia institucional compuesta por los colaboradores de Promipyme, muchos de estos con más de 20 años en esta organización.
Los números hablan por sí solos. Una cartera de crédito de más de 9,700 millones, a enero de 2025; una tasa de morosidad real de 9.7%, préstamos que se otorgan en todo el territorio nacional, una tasa de interés de un 12%, la más baja dentro de las entidades que operan en el mercado de microcrédito, y un énfasis en el crédito a la mujer son solo algunos de los indicadores que hoy exhibe Promipyme y que le auguran un futuro promisorio en el corto y mediano plazo.











