En República Dominicana ocurren alrededor de 45,000 fallecimientos por año, según la Oficina Nacional de Estadística (ONE). Estas son las muertes sin discriminar causas, geografía ni sector económico. ¿Cuántas de estas defunciones fueron de afiliados al Sistema Dominicano de Seguridad Social (SDS), específicamente al de Pensiones?
De acuerdo con la Superintendencia de Pensiones (Sipen), al 31 de diciembre de 2024 se habían reportado, de manera acumulada, 123,122 muertes de afiliados, de las cuales 103,461, un 84%, tenían vinculación con los cotizantes a través de las administradoras de fondos de pensiones Atlántico, Crecer, JMMB-BDI, Popular, Reservas, Romana y Siembra.
A la fecha, 242,771 devoluciones por ingreso tardía han sido realizadas por valor de RD$53,783 millones, 28,572 por herederos legales por RD$7,884 millones y 676 por enfermedad terminal por un monto de RD$454 millones. En el caso de las pensiones por sobrevivencia son 15,877 con 34,578 beneficiarios con un promedio de RD$13,219.2 por pensión.
Promedio
La Sipen reporta que al 31 de enero de este año se habían otorgado 17,987 pensiones por discapacidad con un promedio de RD$12,917.1 y otras 94,288 por vejez más cesantía por edad avanzada.
La cantidad de afilados activos en el Sistema Dominicano de Pensiones (SDP) pasó de 4,162,747 al cierre de 2020 a 5,310,546 a diciembre de 2024, lo que significan 1,147,799 adicionales, equivalente un crecimiento relativo de un 27.5%. El año pasado se afiliaron 272,385 personas, lo que representó un aumento de 5.41% respecto a 2023.
De acuerdo con la Sipen, el año pasado el crecimiento de los cotizantes fue de 3.85%, alcanzando los 2,219,499, es decir, el 41.8% del total de afiliados. Esto representa un aumento de 0.52 puntos porcentuales con relación al corte del trimestre anterior, es decir, julio-septiembre (41.28 %), pero una disminución de 0.64 puntos porcentuales con relación al corte del 2023 (42.44 %).
La institución explica que las administradoras de fondos de pensiones (AFP) con mayor densidad de cotización son Atlántico y JMMB-BDI, lo cual se debe a que, como son las más recientes, la mayoría de sus afiliados aún no han salido del mercado laboral.
Destaca que el crecimiento interanual de los cotizantes a diciembre del 2024 fue de 3.80%, ascendiendo a un total de 2.2 millones. Después de la recuperación entre el 2021 y 2022, la tendencia sigue en línea con la dinámica de crecimiento prepandemia.
Indica que, aunque el ritmo de crecimiento de los afiliados sigue acelerado, el número de cotizantes muestra una desaceleración considerable y un desajuste entre las personas que se encuentran ingresadas al sistema y aquellas que efectivamente se han mantenido aportando activamente a sus cuentas de capitalización individual.
Los datos a diciembre 2024 destacan la cantidad de cotizantes, los cuales representan el 98.75% de los ocupados formales publicados en la Encuestad Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (ENCFT) al tercer trimestre 2024. Esto quiere decir, estima la Sipen, que el descenso en la densidad de cotizantes podría ser por factores exógenos al SDP e intrínsecos del mercado laboral.
La Sipen explica que, al 31 de diciembre de 2024, el 69.8% de los cotizantes se encontraba dentro de los rangos de ingreso de 0 a 2 salarios mínimos cotizables, lo que equivale a RD$38,705.
Al compararlos con los últimos cinco años, se observa una tendencia de disminución en los trabajadores con salarios más bajos y un desplazamiento hacia el rango superior, lo que se traduce en una mejora general de los ingresos de los cotizantes y mayores aportes hacia el sistema, así como de un mejor aprovechamiento de la rentabilidad de los fondos en el largo plazo.
En los últimos diez años, el patrimonio creció de RD$69.2 mil millones en el 2016 a RD$183.7 mil millones en diciembre de 2024, reflejando un incremento significativo tanto en las recaudaciones como en la rentabilidad.
Aunque las recaudaciones han sido el principal motor de este crecimiento con un 53.14% en el último periodo, superando consistentemente a la rentabilidad, esta última ha ganado un mayor peso relativo en el 2024, tras la ligera disminución en el 2022.
Comportamiento
El crecimiento del patrimonio ha mostrado una desaceleración desde el 2017 y una tendencia hacia la baja, con una caída notable en el 2022, seguida de una recuperación en el 2023.
El 2022 fue el año con la tasa de crecimiento más baja, del 11.06 %, probablemente debido a la disminución en la rentabilidad principalmente provocado por la pandemia del covid-19. Aunque se observa una recuperación en el 2023, esta aún no alcanza las tasas de crecimiento promedio de los últimos 10 años.












