El gerente de la emblemática discoteca Jet Set, Antonio Espaillat, admitió este miércoles que la estructura del centro de diversión nocturna nunca ha recibido ningún tipo de inspección en más de 30 años.
“No había la costumbre para ningún establecimiento”, señaló durante una entrevista exclusiva en el programa El Día, donde aseguró que la empresa que lidera nunca solicitó una revisión del estado de la edificación ni tampoco fue supervisada por el Estado.
Asimismo, explicó que no se hicieron cambios en la estructura, que antes era un cine, sino adecuaciones como nivelar el piso.
El copropietario del Jet Set indicó que desde 1994 a la fecha había seis unidades de aires acondicionados sobre el techo, las cuales se instalaron por recomendación de una empresa, que no fue identificada. “La recomendación fue de ellos, la cantidad de toneladas que debíamos tener y cómo ubicarlas”, afirmó.
También, admitió que el centro de diversión presentaba “constantes” filtraciones, que provocaban la caída de los plafones, los cuales eran cambiados de manera regular, sin embargo, esas filtraciones no eran revisadas.
El día de la tragedia, donde murieron 232 personas y más de 185 resultaron heridas, había 25 empleados, de los cuales fallecieron seis, de acuerdo con Espaillat, quien señaló, además, que la noche del colapso del techo, el Jet Set reunió 515 personas aproximadamente, contando los músicos, empleados y asistentes.
Además, explicó que el espacio era rentado para eventos y podía albergar hasta 1,000 personas de pie.
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