Ante las inobservancias y la falta de supervisión de un Estado, los seguros (el mercado asegurador) pueden desempeñar un papel clave en la mitigación del riesgo producto de los errores del hombre y climático al proporcionar herramientas financieras y estratégicas que ayudan a las sociedades a prepararse, responder y recuperarse de eventos catastróficos climáticos y de las operaciones.
Los eventos recientes, como el derrumbe del techo de la discoteca Jet Set, que cobró 232 vidas; la explosión de San Cristóbal con 39 muertos y no menos de una docena de desaparecidos, y el incendio de Polyplas, etc. fueron eventos donde una buena supervisión y revisión de los profesionales, pudieron haber evitado o minimizadas pérdidas de vidas y bienes, si hubieren contado con una buena revisión y exigencia mas estrictas de los aseguradores que le ahorrarían el pago de las indemnizaciones.
El mercado asegurador, ante el crecimiento constante de los siniestros, debe hacer una mejor evaluación de sus aceptaciones, sin dejarse influenciar por el peso comercial del cliente, a quienes deben someter al cumplimiento de las observaciones de la inspección realizada por un facultativo entrenado en estos menesteres.
Pero también junto al supervisor, hacer las recomendaciones pertinentes al Estado, ya que el mercado tiene autoridad al conocer mejor de los riesgos. Veamos cincos medidas.
1. Transferencia de riesgo
Los seguros permiten que individuos, empresas y gobiernos transfieran los costos de los daños causados por eventos climáticos extremos (incendios y explosión, huracanes, inundaciones, sequías, etc.) a las aseguradoras. Esto evita que una catástrofe destruya la economía de una región o empresa, manteniendo la sostenibilidad del suministro y el empleo.
2. Incentivos para la prevención
Las aseguradoras pueden ofrecer primas más bajas a quienes adopten medidas de prevención, sistema de incendios, reforzamientos y organización de estructuras, construir infraestructuras resilientes, reubicar viviendas y negocios fuera de zonas de riesgo o invertir en energías renovables. Esto fomenta una cultura de adaptación y resiliencia climática.
3. Evaluación y monitoreo del riesgo
Las aseguradoras manejan grandes cantidades de datos climáticos e históricos de pérdidas, lo que les permite evaluar con precisión los riesgos y ayudar a gobiernos y empresas a diseñar mejores estrategias de mitigación y organización de los procesos de rescates y salvamentos.
4. Fomento de inversiones sostenibles
El sector asegurador puede influir en las decisiones de inversión, canalizando capital hacia proyectos sostenibles o energías limpias, reduciendo así las emisiones a largo plazo.
5. Cobertura para agricultores y comunidades vulnerables
En países en desarrollo, los seguros paramétricos (que pagan cuando se cumple un umbral climático, como cierta cantidad de lluvia o temperatura) pueden ayudar a proteger a agricultores y comunidades vulnerables, que son los más expuestos a los impactos del cambio climático.
Son muchas las cosas que una buena cooperación entre el mercado y las autoridades pueden hacer en beneficio de la sociedad.











