Con la reciente muerte del papa Francisco, el pasado 26 de abril de este año, se marca el cierre de un capítulo en la historia reciente de la Iglesia católica. Tras 12 años de pontificado, Francisco se destacó por su enfoque reformista y su apertura hacia temas sociales.
Ahora, mientras el mundo católico se prepara para un nuevo cónclave, el cine y las plataformas a través de los años han servido como conductos narrativos para explorar lo que está detrás de la ciudad del Vaticano.
Este es un género que históricamente ha demostrado ser rentable, recurrente y lucrativa, un ejemplo es la película “Los dos papas” (The Two Popes) de 2019, la cual fue dirigida por Fernando Meirelles y producida por Netflix.
Esta película, que dramatiza el encuentro entre el papa Benedicto XVI y el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien luego se convertiría en el papa Francisco. La historia se sitúa durante una época de crisis interna en la Iglesia, marcada por escándalos de abuso, pérdida de fieles en Europa y divisiones internas por posturas conservadoras y progresistas.
De acuerdo con Internet Movie Database (IMDb), que es una base de información estadística relacionada con películas, el presupuesto inicial estimado de para la producción fue de US$40,000 millones, con una recaudación global de US$243,711 millones. Aunque Netflix no revela cifras exactas, la cinta fue considerada un éxito de prestigio para la plataforma, al conseguir tres nominaciones al Óscar y reforzar su estrategia de contenidos originales.
También está el filme italiano “Habemus Papam” de 2011, dirigido por Nanni Moretti, que abordó el drama psicológico de un cardenal que no desea asumir el papado, con un costo de 8 millones de euros (US$9 millones al cambio de la época). De acuerdo con Box Office Mojo, la película recaudó más de US$20 millones en taquilla mundial.
Entre las producciones recientes está “Cónclave”, estrenada en octubre de 2024. Dirigida por Edward Berger, sigue la historia que se sitúa dentro de las paredes del Vaticano, en días posteriores a la muerte del papa ficticio de la historia.
En medio del cónclave secreto, un cardenal comienza a recibir información sobre un oscuro secreto relacionado con uno de los principales candidatos al papado. A partir de ahí, la trama se transforma en un thriller político e introspectivo, donde los dilemas éticos, las presiones del poder y las lealtades internas cobran protagonismo.
La película, según IMDb, contó con un presupuesto estimado de US$20,000 millones y a nivel mundial recaudó US$116,109 millones, de acuerdo con Box Office Mojo. La producción obtuvo críticas positivas por su representación tensa y realista.
Nuevas producciones cinematográficas
Dado el contexto actual, analistas del sector audiovisual como Ampere Analysis anticipan que el interés en productos de este tipo podría aumentar un 15% en plataformas de streaming en los próximos 12 meses, en comparación con años anteriores.
A la vez, no se descarta que con la reciente muerte del Papa Francisco ofrece un vasto material para la creación de producciones en el séptimo arte tanto para las plataformas streaming o salas de cine con biografías, documentales o dramas.
Asimismo, el medio Deadline reportó que Netflix, Amazon Prime Video y HBO ya han mostrado interés en desarrollar proyectos que aborden tanto el pontificado de Francisco como el proceso actual de sucesión papal.
Así, mientras el Vaticano se adentra en un período de transición histórica, el cine y la televisión reafirman su papel como espejos culturales y financieros de uno de los procesos más herméticos y simbólicos del mundo moderno, la elección de un Papa.












