El 26 de abril hubo un breve encuentro entre los presidentes Luis Abinader (RD) y Donald Trump (Estados Unidos) durante las honras fúnebres del papa Francisco.
A toda luz se vio que fue realmente un espacio corto en el que “se saludaron y hablaron”. Lo que sí se demostró es que cualquier espacio puede ser útil para aprovecharlo cuando se trata de líderes mundiales.
Rápidamente, se habló de la preocupación por la crisis de Haití, de lo bien que va la economía dominicana, de la Cumbre de las Américas, de golf, de lo mucho que le gusta el país al Presidente de Estados Unidos y del protocolo de lugar, en fin, fue una cumbre en miniatura lo que sucedió entre ambos jefes de Estado.
Sin embargo, de lo que no se habló fue de los aranceles que Trump colocó al país a propósito de su guerra comercial con el resto del mundo. Bueno, la verdad que es tema no cabía en ese escenario.











