Ante la convocatoria que ha hecho el presidente Luis Abinader a los expresidentes de la República para una reunión en el Palacio Nacional donde se tiene previsto hablar del tema migratorio el 14 de mayo, el exmandatario Danilo Medina ha puesto como condición que el encuentro con el Presidente sea solo con él en la casa nacional de su partido (el PLD).
Esa reacción del exmandatario se nota errada y lo hace ver algo desubicado. Primero, no es una reunión política, sino más bien de Estado, para tratar un tema de interés nacional. Segundo, quien convoca es el Presidente de la República, por lo que no procede poner condiciones; lo que se estila es que acepte o no, simplemente eso.
Y como tercer punto está el hecho de que Medina parece que no termina de ubicarse en su condición: es un expresidente no un presidente, además de que su partido está reducidícimo, sin senadores, con pocos diputados y apenas un 10% del electorado. Debe ubicarse.











