El aumento de la deuda ha sido una de las constantes de los gobiernos dominicanos. Cada año el balance cierra mayor que el anterior. La razón principal ha estado en la necesidad de cubrir el déficit fiscal producto de unos ingresos que se quedan cortos ante las necesidades de gastos que deben ser cubiertas todos los años.
Una de las características del endeudamiento público está atada a las fuentes del financiamiento. Las autoridades que gestionan la deuda optan por los mercados de capitales, los cuales amparan su inversión en los niveles de confianza de la economía.
Los datos oficiales a la fecha establecen que la proporción de la deuda multilateral, es decir, la que se contrae con organismos internacionales, ha bajado al 13.2% (US$8,089.6 millones) respecto a la deuda pública consolidada, mientras que la contraída con acreedores privados alcanza el 72.6%, al cerrar mayo en US$44,412.3 millones.
Los compromisos financieros bilaterales (país-país) representan el 16.8%, siendo Francia, con US$1,324.8 millones, el mayor acreedor de República Dominicana. Con este país se han contratado los trenes para al Metro de Santo Domingo.
Desde 2009, Alstom ha sido el proveedor principal de material rodante para el sistema de metro dominicano, y recientemente firmó un nuevo contrato con la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (Opret) para suministrar trenes adicionales destinados a la expansión de la Línea 2C.
República Dominicana, según la información oficial, no tiene compromisos financieros bilaterales con Estados Unidos. Los últimos US$3.7 millones que le debía a esta nación los pagó en 2021. El país también ha bajado su deuda bilateral con Brasil, que pasó de US$144.7 millones, al cierre de 2021, a US$22.4 millones a mayo de este año. Con España también la bajó de US$245.3 millones a US$131.3 millones en este período.
Sin embargo, la deuda pública consolidada, del sector público no financiero (SPNF), cerró mayo de este año en US$61,164.8 millones, un aumento absoluto de US$13,492.6 millones, un 28.3% más, en comparación con los US$47,672.2 millones en que terminó en 2021. La deuda total, incluyendo el Banco Central, asciende a US$77,635 millones, aproximadamente.
De acuerdo con la Dirección General de Crédito Público, del Ministerio de Hacienda, los compromisos de deuda interna con acreedores privados son de US$34,120.9 millones a mayo de este año, equivalente a un 76.8%. Al cierre de 2021 estaba en US$24,912.2 millones, por lo que aumentó en US$9,208.7 millones, es decir, un 37% en este período.
Datos al cierre de mayo de este año establecen que la deuda en bonos gana más espacio cada día. A la fecha representa un 82.1% con US$50,234.3 millones, de los US$61,164.8 millones de deuda total del SPNF, según reporta Crédito Público.
Los bonos con acreedores privados pasaron de US$24,906.2 millones a US$34,068.7 millones en el período analizado, lo que significa un aumento absoluto de US$9,162.5 millones, equivalente a un 36.8%.
En cuanto a la deuda bilateral, según el Banco Central dominicano, al 31 de marzo el balance total de deuda correspondiente a PDVSA asciende a US$78.7 millones. Además, refiere que el Banco Central de Venezuela tiene un balance ascendente a US$135.6 millones, por cesión de pagarés que realizó la petrolera, correspondientes al Acuerdo de Petrocaribe. Sin embargo, debido a las sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, hay US$14.4 millones en intereses pendientes de pago.
Según el Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), entre el cierre de 2019 y enero de 2025 (poco más de cinco años) la deuda del SPNF experimentó un aumento significativo de US$21,356.9 millones, lo que representa un crecimiento del 59.4%. Para poner este incremento en perspectiva, indica, alcanzar una variación así antes de 2019 tomó un período de nueve años, desde 2010 hasta 2019.
“Aunque la relación de la deuda respecto del PIB se utiliza comúnmente como indicador de sostenibilidad, no es una medida del todo adecuada. Esta relación no refleja el costo real del endeudamiento ni su impacto sobre las finanzas públicas”, explica la institución.
Para el CREES, un indicador más revelador es el gasto en intereses en relación con los ingresos tributarios. Según el presupuesto de 2025, se estima que alcanzará el 29% de los ingresos tributarios, el nivel más alto desde 2021.
Afirma que este dato ilustra con mayor claridad la presión que ejerce la deuda sobre el espacio fiscal y subraya la necesidad de avanzar en reformas fiscales y estructurales que garanticen la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El Banco Central ha bajado su ratio de endeudamiento
El Banco Central ha bajado algunos puntos su participación relativa en el endeudamiento público. Entre el cierre de 2024 y marzo de este año, según la data disponible en Hacienda, su deuda pasó de US$16,111.9 millones a US$15,582.1 millones, una disminución absoluta de US$529.8 millones, equivalente a un 3.3%. Sin embargo, cuando la comparación se hace con el pico de deuda más alto que tuvo esta institución, que fue en tercer trimestre de 2023 con US$20,442.8 millones, la reducción llega a US$4,860.7 millones, es decir, un 23.8%.
A partir de ese pico del tercer trimestre de 2023, la estrategia del Banco Central se ha enfocado en ir demostrando la deuda, tal cual lo indican las estadísticas publicadas por esa institución. En todo este trayecto, el monto absoluto ha ido disminuyendo hasta llegar casi a los US$5,000 de diferencia respecto a los más de US$20,000 millones registrados en su pico.











