Brasil redujo su déficit fiscal en mayo hasta el equivalente al 7.56% del producto interno bruto (PIB) acumulado en los últimos doce meses, en comparación con el 7.73% registrado en un año hasta abril, informó este lunes el Banco Central.
Tan solo en mayo, el déficit nominal del sector público consolidado del la mayor economía de Latinoamérica que incluye el resultado primario y los intereses de deuda, fue deficitario en US$23,312 millones.
El saldo rojo en mayo fue más del doble que el registrado en abril US$10,284 millones y rompió una tanda de tres caídas consecutivas del déficit nominal desde febrero.
El resultado fiscal primario, usado como referencia en el país y que no incluye el pago de los intereses de la deuda, registró en mayo un déficit de US$6,248 millones, ante un déficit de US$11,832 millones en el mismo mes de 2024.
En doce meses hasta mayo, el déficit primario de las cuentas públicas brasileñas acumuló un superávit de unos US$4,462 millones, el equivalente al 0.20% del PIB.
La meta del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva es concluir este año sin saldo en rojo en sus cuentas públicas, aunque permite un margen de tolerancia de unos US$5,740 millones de déficit o de superávit.
El Banco Central informó igualmente que la deuda pública bruta creció 0.2 puntos en mayo, hasta ubicarse en el equivalente al 76.1% del PIB, lo que suma US$1,7 billones al cambio actual.













