[dropcap]E[/dropcap]n la mayoría de los casos, un mercado de acciones es sinónimo a generar riquezas y capitalismo, aunque en realidad, es más que una plataforma para que los “traders” o corredores bursátiles compren y vendan títulos de renta variable.
A continuación, evaluaremos las numerosas ventajas de contar con un mercado bursátil desarrollado.
Uno de los beneficios más notorios de contar con un mercado de acciones es el acceso a capital. Las empresas que estén registradas como entidades públicas (en el caso de RD sería en la SIV) generalmente tienen acceso más rápido a nuevos recursos a través de emisiones de renta variable.
Los recursos generados a través de ampliaciones de capital se pueden usar para pagar los diferentes costos del negocio.
Las compañías que figuren como empresas públicas tienen mucho más visibilidad que corporaciones dentro del sector privado.
La mayor visibilidad, sin lugar a dudas, atrae a nuevos clientes y en algunas ocasiones cuenta con cuñas o publicidad gratuita. Generalmente los empleados altamente calificados quieren formar parte de una empresa con una marca reconocida y con mayor visibilidad dentro del mercado correspondiente.
Debido al fácil acceso a recursos frescos (si la empresa cuenta con buena reputación y calificación de riesgo, entre otros) pues la compañía podrá ofrecer mejores paquetes de compensación a sus empleados e incluso realizar parte del pago de nómina con las propias acciones del negocio.
Las empresas públicas de gran prestigio también reducen el costo de financiación de préstamos bancarios. Los bancos visualizan a corporaciones que forman parte del mercado bursátil como menos riesgosas a la hora de conceder créditos, sobre todo porque cuentan con diferentes vías de financiación.











