La democracia es fundamental porque garantiza la participación ciudadana, protege los derechos humanos y promueve la justicia social. Además, fomenta la rendición de cuentas de los gobernantes y el desarrollo de una sociedad informada. Según datos recientes del Consejo Nacional de la Competitividad (CNC), República Dominicana aún es considerada como una “democracia defectuosa” pese a su ascenso a nivel global y regional.
El informe “Índice de Democracia 2024” establece que el país registró una puntuación total de (6.62), representando una mejora con respecto a años anteriores y situando a República Dominicana por encima del promedio mundial con (5.17).
El país caribeño se ubica en el lugar 52 de las 165 mejores democracias del mundo, escalando nueve puestos respecto a la edición anterior. Sin embargo, el estudio subraya que la mejora en las posiciones se debe al deterioro de la democracia en otros países del mundo.
En ese sentido, los países nórdicos como Noruega, Suecia, Finlandia, Nueva Zelanda, Islandia y Suiza, entre otros, lideran. Por otro lado, Afganistán, Myanmar, Corea del Norte y Siria se posicionan entre los países con entornos altamente represivos y sin garantías democráticas mínimas.
En cuanto a la región de América Latina y el Caribe, el país avanzó tres posiciones y se encuentra por encima del promedio regional (6.11). Detalla que este progreso ubica a República Dominicana en la octava posición entre las naciones de la región, incluso por encima de Argentina y Brasil.
Destaca que el promedio regional se sitúa en 5.61, categorizado como un régimen hibrido, lo que refleja un panorama general con niveles desiguales de desempeño entre los distintos países que la conforman.
El documento revela una mejora en la participación política, en los procesos electorales y en el pluralismo, así como en la categoría de las libertades civiles, estos avances reflejan un mayor respeto a los derechos fundamentales y una mejor protección de las libertades individuales.
Expresa en cuanto a la cultura política y funcionamiento del gobierno, que República Dominicana se mantiene rezagado con deficiencias específicas como la transparencia, la rendición de cuentas y la eficiencia gubernamental.












