Todas las economías están interconectadas. Los mercados, por su naturaleza, es el espacio virtual en el que interactúan todos los países en el proceso de intercambio. República Dominicana, como los demás, participa ofreciendo productos y servicios, pero al mismo tiempo necesita materias primas, tecnologías y recursos financieros.
El jefe del Departamento de Política Monetaria del Banco Central, Joel González, afirma que la toma de decisiones en materia de política monetaria implica tomar en cuenta todas las variables. Lo que sucede en Estados Unidos, por supuesto, es fundamental para el país, ya que es el principal socio comercial del país. Pero no es todo: también hay que tomar en cuenta la cotización del petróleo, los riesgos geopolíticos derivados de las guerras y, por supuesto, los problemas logísticos, entre otros.
Una de las variables que observan muy de cerca en el Banco Central, según González, es el crecimiento económico de Estados Unidos, el cual, en el primer trimestre, comparado de manera intertrimestral, fue de -0.5. Su análisis fue durante una presentación que tuvo en el Congreso Internacional de Finanzas y Auditoría (CIFA) y el Seminario Latinoamericano de Contadores y Auditores (Seletca), titulado “Del riesgo a la resiliencia: estrategias clave para la evolución financiera y la auditoría moderna”, organizado por la Asociación de Bancos Múltiples de la República Dominicana (ABA).
A su parecer, el principal elemento de ralentización de la economía estadounidense ha sido un menor consumo y menor inversión por parte de las empresas privadas. “Cuando vemos la proyección que se tiene para el año, es una proyección de un crecimiento de apenas 1.5%. Estados Unidos venía creciendo entre 2.5% y 3.0%, un crecimiento bastante robusto después de la pandemia, pero ha tenido que revisarse a la baja en alrededor de un punto porcentual. Tan sólo en Estados Unidos la idea es que probablemente se tenga que revisar aún más”, explicó González.
La buena noticia, dice, es que el mercado laboral sigue bastante fuerte, pues en Estados Unidos se siguen generando grandes cantidades de empleos. En este sentido, destaca que la tasa de desempleo se ubica en 4,1%, por lo que es bastante saludable.
Sin embargo, indica que debe tenerse en cuenta que los efectos en los mercados laborales se visualizan con un período de rezago, ya que ante la incertidumbre las empresas suelen ser más cautas al despedir a los trabajadores. En la mayoría de los casos, se refiere, hay una preferencia a ver cómo se asienta el polvo en medio de la incertidumbre y cuál es la decisión final que debe tomarse, ya que una acción implicaría costos por pasivos laborales.
“Aunque el mercado laboral está bastante fuerte al día de hoy, lo que se espera es que en los próximos meses comiencen a dar señales de una desaceleración gradual.













