El sector empresarial en República Dominicana es vital para el desarrollo económico y social del país, al generar empleos, fomentar la inversión y dinamizar la producción nacional. En ese sentido, al cierre del 2024, el número de personas empleadas en el ámbito privado aumentó em 109,950 nuevos trabajadores. Asimismo, las actividades que más contribuyeron a esta expansión fueron la industria, la construcción y el comercio, entre otros servicios, de acuerdo con datos del Banco Central (BC).
Durante el foro “Visión empresarial en tiempos de volatilidad, adaptación, resiliencia y oportunidades”, el presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache, destacó que las empresas han demostrado capacidad para superar grandes retos desde 1960 hasta hoy.
Brache citó como ejemplo que, tras la caída de la dictadura de Trujillo en medio de la incertidumbre y el temor generalizado, empresarios como Alejandro Ruiz, del Banco Popular, y Julio Brache Arzeno, del Grupo Rica, tomaron decisiones cruciales invirtiendo en sus proyectos, que no solo subsistieron, sino que operan exitosamente en la actualidad.
Explicó que las empresas lograron adaptarse en dos contextos de crisis económica: el primero para 1974, donde los precios del petróleo se cuadriplicaron, y el segundo para 1984, donde se paralizó la llegada de turistas y el flujo de mercancías por el cierre de los aeropuertos y puertos.
De su lado, Roberto Herrera, de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE), señaló que hace unos años la falta de pago en las facturas de suministro energético representó un gran desafío, ya que esa situación impidió a las empresas realizar sus planes de inversión y crecimiento.
Expresó que, a mediados de 2000, y a partir del 2010, se normalizaron los pagos y que, por tal razón, existe un sector generador de electricidad bastante dinámico que ha invertido una cantidad importante de capital. Herrera resaltó la resiliencia del sector energético, resaltando que durante la pandemia de covid-19, la energía no faltó, lo que permitió que las industrias operaran con normalidad.
Por su parte, Ernesto Martínez, máximo representante de la junta directiva de la Organización Nacional de Empresas Comerciales (ONEC), recordó que, durante la crisis de 1984, marcada por la subida del dólar, su negocio familiar se vio obligado a incursionar en nuevos mercados. Dijo que, a partir de esa experiencia, aprendieron el impacto de la devaluación, cómo las deudas se multiplicaban en dólares y las cuentas por cobrar perdían su valor en pesos.
Apuntó en cuanto a la crisis de 2003, el sector fue más cauteloso en todas sus decisiones de financiamiento y sobre todo en la moneda extranjera. Precisó que, durante el COVID-19 dieron respuesta activa, pese a los retos por el incremento de los precios en el transporte. Martínez subrayó que el comercio está actualmente en una crisis, aunque no parezca. Afirmó que esa situación se debe a problemas estructurales que deben ser corregidos.
Retos
Ante los retos empresariales, los complejos escenarios de incertidumbre y las variaciones en la política nacional, Brache indicó que lo peor que una empresa puede hacer, es enfrentar una situación crítica en un estado de estrés.
Detalló que el término “estrés” significa cuando la hoja de balance de la empresa presenta un pasivo y un servicio de deuda alto, junto con bajos beneficios. A esto añadió una diversificación deficiente y la presencia de maquinarias obsoletas, entre otros factores.
Brache expresó que, cuando llegan los momentos críticos, las compañías deben enfocarse en varios pilares como tener una buena diversificación en su cartera de exportación, participar en los mercados internacionales, competir activamente en el mercado local, contar con maquinaria de alta tecnología y tener acceso al mercado de capitales.
A su vez, Herrera enfatizó que, tras la pandemia de covid-19 y la reactivación de la demanda, enfrentan el aumento significativo en los tiempos de entrega de equipos esenciales como transformadores, generadores y turbinas, lo que impacta directamente el desarrollo de nuevos proyectos. Manifestó que el costo de los proyectos ha aumentado significativamente, lo que antes tenía un costo de US$1,000 por kilovatio hora, hoy cuesta casi el doble.
Mientras que, Martínez señaló que una de las principales preocupaciones actuales es cómo las empresas pueden aprovechar precios más bajos a medida que China busca nuevos mercados. Subrayó la importancia estratégica de la planificación de compras para los comerciantes dominicanos, quienes deben saber cuándo y cómo adquirir productos.
El ejecutivo de la ONEC afirmó que, desde la perspectiva del comercio local actualmente deben competir contra “Amazon, Temu y Shein”, entre otros, que entregan directamente en los hogares dominicanos. Agregó que, al comprar a un comerciante nacional, los consumidores deben pagar hasta un 38 % en aranceles e impuestos, mientras que, si adquieren productos a través de Amazon, no pagan aranceles ni ITBIS y, además, reciben envío gratuito. Puntualizó que esta desigualdad pone en riesgo incluso a la industria local de los “couriers”.
Diversificación
La diversificación empresarial ocurre cuando una empresa opta por ampliar su oferta de productos o servicios. El objetivo es no depender de una única fuente de ingresos, sino de abarcar diversos segmentos de mercado. En ese aspecto, Brache, añadió la importancia de que el empresariado dominicano mantenga un portafolio de exportación diversificado ya que ofrece mayor confiabilidad y seguridad ante situaciones futuras.
Destacó que Grupo Rica actualmente exporta a más de 20 países, abarcando no solo Latinoamérica, sino también Europa y todo el Caribe. Informó que Latinoamérica y el Caribe son los mayores suplidores de productos agroindustriales a nivel mundial, según datos del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
Brache consideró que la industria dominicana debe seguir aprovechando, no solo en la rama alimenticia, sino también a la amplia gama de bienes y servicios que se exportan desde la región.
Asimismo, Herrera expresó que el sistema eléctrico cuenta con generación eléctrica diversificada, donde se incluyen fuentes como hidroeléctrica, eólica, solar, gas natural, “búnker” y carbón, entre otras. Apunta que esa diversidad coloca a la región como un área privilegiada en términos energéticos.
Valoró la posibilidad de que República Dominicana pueda proveer energía a países vecinos, al considerar que una nación sin acceso a energía no puede desarrollarse. Afirmó que el país cuenta con las condiciones ideales para ofrecer el servicio, mediante un sistema de interconexión regional.
Por otro lado, Martínez dijo que la capacidad tecnológica, operativa y competitiva del sector comercial dominicano lo posiciona favorablemente para incursionar en mercados como el de Centroamérica. Consideró la importancia del desarrollo de los centros logísticos que tienen una gran oportunidad de crecimiento.
Innovación tecnológica
La innovación tecnológica es clave para el crecimiento sostenible, la eficiencia operativa y la competitividad. En ese contexto, de acuerdo con Brache, es importante aprovechar la inteligencia artificial (IA) como una herramienta fundamental para la ventaja competitiva futura. Explicó que la IA, al ser un conocimiento colectivo del momento y un modelo predictivo, permite tomar decisiones instantáneas y optimizar procesos.
Detalló que sucede igual con las empresas, que tienen modelos de IA implementados para la planificación diaria de su producción y que cuentan con almacenes robotizados.
En cuanto al sistema eléctrico, Herrera dijo que se han incorporado tecnologías de ciclo combinado, lo que permite que con una sola quema de combustible se genere entre 1.6 y 1.7 veces más energía de lo que era posible tradicionalmente.
Resaltó que cuentan con motores de generación o motores diésel, los cuales tienen la capacidad de operar con tres tipos de combustible gas natural, “búnker” y diésel. Señaló que esta versatilidad ofrece una gran flexibilidad operativa, ya que permite elegir el combustible más conveniente según la disponibilidad del producto o las fluctuaciones de precio en un momento determinado.
Herrera indicó que una de las innovaciones más relevantes en los últimos años en el país es el almacenamiento de energía. Afirma que este avance permite extender el uso de la energía renovable al almacenar el exceso generado, especialmente por plantas solares y, en algunos casos, por generadores eólicos.
De igual forma, Martínez precisa que para el sector comercio, trabajan en el análisis de los procedimientos y promoviendo la digitalización en las operaciones con un enfoque orientado hacia el cliente. Puntualiza que están dirigidos a mejorar el entorno web, los centros de contactos y las aplicaciones móviles, entre otros aspectos clave.













