El presidente Luis Abinader acaba de promulgar el nuevo Código Penal, una normativa que ha sido muy criticada por muchos y elogiada por muchos otros. Eso indica que, al igual que todas las demás leyes, no es perfecta y siempre habrá espacio para mejorarla y adecuarla a la realidad que vive la sociedad dominicana.
Aunque no debemos ser conformistas, puede resultar exagerado calificar en Código Penal en su conjunto como una normativa inadecuada. Es verdad que los legisladores se pudieron perder en determinados detalles, estableciendo penalidades, tal vez, exageradas de un lado y dejando fuera aspectos que hacen ambiguos algunos contenidos.
Sin embargo, no se trata de nada que no sea mejorable. Posiblemente irán muchos recursos al Tribunal Constitucional. Lo ideal es que esa corte contribuya con su mejoría y no que decida dejar la normativa completa sin efecto, porque le haría un grave daño a la institucionalidad democrática del país.










