[dropcap]M[/dropcap]uchas personas visualizan el doble sueldo como una vía de escape para cumplir con todos los compromisos de pago que se han venido acumulando en el transcurso del año.
Recuerden que la época de Navidad es para disfrutar, pero también resulta clave presupuestarnos para poder comenzar el nuevo año con buen pie.
Es recomendable tener una mentalidad a largo plazo, es decir, hacer un presupuesto para todo el año y otro específicamente para Navidad. Resulta clave intentar ahorra 10% de su salario mensual, precisamente para contar con un colchón económico en diciembre y, en vez de gastar su doble sueldo, pues lo pueda invertir.
Los consumidores somos muy emocionales a la hora de comprar, por lo que resulta crucial distinguir entre necesidad y lujo.
Esto último es importante tenerlo en cuenta a la hora de hacer el presupuesto de Navidad, es decir, solo incluir las cosas que realmente podamos regalar sin que afecte a nuestras finanzas personales.
Hay productos de ahorro e inversión ideales para no llegar a fin de año con deudas y sin un fondo de emergencia que pueda complementar el doble sueldo.
Mi primer consejo es tener una cuenta corriente vinculada a una tarjeta de débito para sus gastos del día a día y otra cuenta de ahorro, que solo la utilice para abonar el 10% de su salario mensual.
Esto último, lo puede lograr a través del internet banking, realizando transferencias automatizadas entre ambas cuentas. Otros productos de inversión muy líquidos, son los CDs a corto plazo y los fondos mutuos.
En fin, haga su presupuesto y no visualice el doble sueldo como un último recurso para cumplir con todos sus compromisos de pago.











