[dropcap]E[/dropcap]n sus dos puestos clave del manejo de la economía, Comercio y Tesoro, el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha designado a dos figuras del sector empresarial, Wilbur Ross y a Steven Mnuchin, que deben delinear y llevar a la práctica el plan que sustenta su discurso proteccionista en cuanto al comercio internacional y la política impositiva.
A la espera del representante de Comercio Exterior, Trump busca “crear más de 25 millones de empleos en los próximos diez años”. Sus puntos de vista, aparentemente extremos, pueden ser contraproducentes.
Trump y Ross han denunciado los grandes acuerdos comerciales internacionales como negativos para la clase media estadounidense, alegando que han permitido a muchas empresas marcharse a otros mercados donde pagan salarios más bajos y donde existen menos regulaciones. Mnuchin perfilará lo que él mismo ha llamado la mayor reducción de impuestos desde el gobierno de Ronald Reagan.
Trump dice que retirará a su país del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP), que rubricó este año con once naciones del Pacífico; y renegociará el de Libre Comercio de Norteamérica (TLACN), pactado con Canadá y México. Otros pactos comerciales, como el DR-Cafta y el TTIP, que se discute con Europa, pueden ser revisados.
América Latina y el Caribe puede verse afectada si Donald Trump cumple la promesa de deportar a 11 millones de inmigrantes, por la importancia que representan los 65 mil millones de dólares en remesas.
México puede sufrir los peores efectos. Además del tema remesas, una renegociación o eliminación del TLACN causaría un cataclismo en su economía. Análisis estiman que las grandes naciones del sur, como Brasil y Argentina, no tendrán muchos apuros, pero desde Chile se piensa que si se ejecutan medidas que incrementen los riesgos geopolíticos, las primas de riesgo causarían un encarecimiento de la emisión de deuda.
Para República Dominicana la situación es de cuidado. Estados Unidos es su principal socio. En 2015, el intercambio comercial fue de US$11,794.2 millones.
Datos del Departamento de Comercio muestran que ese año las exportaciones dominicanas hacia el gigante del norte alcanzaron US$4,660 millones y las importaciones locales bajaron un -9.9%, al pasar de US$7,922.1 millones en 2014 a US$7,134.2 millones.
La latina que apoyó a Donald Trump
En la campaña se hizo viral en las redes sociales un vídeo en el cual una hispana mostraba total apoyo a Trump. Myrian también llamó la atención del Departamento de Migración que realizó una investigación. Encontró que la documentación existente acerca de la hispana “era escasa y poco congruente”.
Myriam fue contactada por Migración para obtener más información acerca de su estatus migratorio. Hace unos días fue deportada.
Algunos de los funcionarios ya señalados por Donald Trump
Stephen Bannon: Será el jefe de Estrategia de la Casa Blanca. Luego de años de operar en el borde de la extrema derecha de la política, Steve Bannon ahora será el integrante más influyente del equipo de la Casa Blanca. Fue director de Breitbart News antes de que Trump lo llamara.
Rience Priebus: Jefe de Gabinete de la Casa Blanca. Priebus es el presidente del Comité Nacional Republicano desde 2001, antes de lo cual fue el presidente del Partido Republicano de Wisconsin. Ha sido llamado el protagonista del reencuentro de Trump con el liderazgo del Partido del que fue candidato.
James Mattis: El general retirado James Mattis comandó las primeras tropas que invadieron Afganistán en 2001 e Irak en 2003, le conocen con el apodo de “Perro Loco”, cree que Irán es la principal amenaza para Oriente Medio. Ha sido elegido como Secretario de Defensa de Estados Unidos.
Jeff Sessions: El senador por Alabama es el secretario de Justicia escogido por Donald Trump. Sessions es bastante conocido por sus posturas antiinmigrantes, que podría materializar a cargo de una agencia federal con mucha influencia en el tema, uno de los estandartes de Trump en la campaña.
Tom Price: El congresista republicano Tom Price, quien ha sido anunciado como próximo secretario de Salud por Donald Trump, es un cirujano ortopédico de 62 años originario de Michigan y uno de los mayores críticos de la reforma sanitaria del todavía mandatario Barack Obama.












