La adopción de la facturación electrónica en República Dominicana avanza a “pasos acelerados”, pero las empresas deben acelerar aún más su transición, señaló Alegra, software contable que integra inteligencia artificial en sus soluciones.
En ese sentido, la empresa reporta que ya se han emitido más de 50 millones de comprobantes electrónicos a través de su plataforma, en un contexto en el que la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) anunció que el país superó los 1,000 millones de e-CF procesados.
La DGII estableció que la facturación electrónica será obligatoria para grandes contribuyentes locales y medianos a partir del 15 de noviembre de 2025, tras otorgar una prórroga. Según Alegra, esto significa que las empresas deben iniciar su preparación de inmediato, para evitar riesgos de incumplimiento y asegurar una transición ordenada.
“Para Alegra es un orgullo ser parte activa de este cambio histórico en el país, acompañando a las empresas a migrar hacia la facturación electrónica de forma fácil, segura y cumpliendo con todos los requisitos de la DGII. El tiempo de actuar es ahora: cuanto antes se comience la transición, más beneficios podrán obtener las empresas en términos de eficiencia y control”, destacó Manuel Vilchez, director general de Alegra.com en República Dominicana.
Indicó que la digitalización de los procesos fiscales no solo garantiza el cumplimiento normativo, más bien, se ha convertido en una herramienta estratégica que permite reducir costos, mejorar la trazabilidad de las operaciones y fortalecer la competitividad empresarial. En este sentido, Alegra.com integra funcionalidades de inteligencia artificial que ayudan a automatizar tareas, anticipar necesidades operativas y ofrecer una visión estratégica basada en datos.
A nivel regional, México y Brasil lideran la adopción de la factura electrónica con miles de millones de comprobantes emitidos cada año, mientras que países como Colombia, Chile y Perú avanzan en la obligatoriedad de este sistema. República Dominicana se ubica en este mapa como una de las naciones que más rápidamente consolida su ecosistema tributario digital en América Latina.













