El presidente Luis Abinader ha sido el mejor vocero de su gestión de gobierno. Incluso, la decisión de ofrecer una rueda de prensa cada semana, precedida de una exposición de sobre algún logro oficial, ha sido una estrategia de buenos resultados; tanto así, que traza la pauta de los temas a seguir durante la semana, con lo cual limita el accionar de la oposición.
No es algo nuevo. El presidente Balaguer, durante su mandato de los 10 años, creó la costumbre de inaugurar obras públicas todos los jueves y, tras cada acto fuera del Palacio Nacional, ofrecía una rueda de prensa.
Cuando los presidentes deciden responder directamente a las inquietudes de la población, a través de los medios de comunicación, obtienen más resultados positivos y muy pocos negativos. Además, dan la percepción de mayor acercamiento. Claro que, ni tanto ni tan poco, Hipólito, por ejemplo, se excedió, mientras Danilo cometió el error de ser muy opaco en ese aspecto.











