La cobardía del terrorismo se palpa en cada centímetro en Kikar HaHatufim o La Plaza de los Secuestrados, un espacio ubicado justo al frente del Museo de Arte de Tel Aviv, donde la peregrinación es constante desde diferentes ciudades de Israel y del mundo en apoyo de las familias de quienes el 7 de octubre de 2023 fueron víctimas de la barbarie.
Entre fotos de los secuestrados, adheridas a las paredes y colgadas en árboles de la plaza, todas con miles de frases y cintas amarillas como símbolo de esperanza, un vehículo quemado por Hamás escucha las notas musicales que brotan de las teclas del piano de Alon Ohel, un joven pianista de 23 años de Israel que asistió al festival Nova cuando fue capturado.
El día del horror 1,200 personas, en su mayoría civiles, fueron asesinadas.
La familia de esta promesa de la música colocó el piano de su hijo en la Plaza, como señal de que mantienen la esperanza de volver a abrazarlo. La frase en inglés “Bring them home now” (tráiganlos a casa ahora) tiene una connotación especial, ya que no sólo es un pedido de que devuelvan a los secuestrados, sino que es una forma de exigir a las autoridades que cumplan con su responsabilidad de Estado.
La Plaza de los Secuestrados está flanqueada por el Palacio de Justicia, como señal del grito de toda una nación que pide sólo dos cosas: traer de vuelta a los 48 ciudadanos israelíes que aún están secuestrados y el fin de la guerra contra Hamás. El día del horror 1,200 personas, en su mayoría civiles, fueron asesinadas. Entre las víctimas hubo bebés, familias enteras y ancianos que vivían solas en sus viviendas dentro del kibutz. Ese mismo día los terroristas se llevaron 251 rehenes.
Kikar HaHatufim no tiene fines de lucro ni políticos, sino que sólo es el espacio donde las familias de los secuestrados y los ciudadanos de Israel acuden espontáneamente a manifestar respeto por las almas de quienes no pudieron escapar del horror. Sin necesidad de conocer a las víctimas, las caras se han vuelto familiar entre quienes acuden a rendir respeto. No hace falta ser familia, amigo o conocer las personas cuyos rostros están por doquier en la Plaza para sentir su dolor.
En la Plaza también hay una escenificación de un túnel como los utilizados por Hamás, en Gaza, para esconderse y mantener a los secuestrados. Cientos de fotos, frases y pertenencias de quienes el 7 de octubre los marcó para siempre, testifican el sufrimiento de ese día.
Periodista. Director-fundador del Periódico elDinero. Egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Fue editor de Economía & Negocios del periódico Listín Diario. Maestría en Liderazgo Organizacional, por Humboldt International University, Miami, EE UU; Habilitación Docente, en UTE, y diplomado en Periodismo Económico por el Banco Central y la Universidad Católica de Santo Domingo (UCSD).