POR: Mariel Alcántara
Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha impulsada por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el objetivo de visibilizar un problema que, según cifras globales, provoca la muerte de más de 720,000 personas anualmente en todo el mundo.
El lema de este 2025 es “Cambiar la narrativa”, una consigna que busca derribar barreras como el estigma, fomentar la conciencia colectiva y promover una cultura de comprensión y apoyo como pilares fundamentales en la prevención del suicidio, especialmente brindado apoyo emocional a personas en estado depresivo.
La OMS considera que uno de los aspectos más alarmantes es la desigualdad geográfica: el 73% de los suicidios se producen en países de ingresos bajos y medianos, donde el acceso a servicios de salud mental es limitado o inexistente. Esta estadística pone de manifiesto la necesidad urgente de invertir en prevención, educación y atención especializada en estas regiones.
En América Latina y el Caribe, los registros de suicidio muestran diferencias significativas entre las zonas urbanas y rurales. Según los datos disponibles, entre 2019 y 2023, en los casos donde se identificó la zona de residencia, se observó que el 78.8 % de los suicidios ocurrieron en áreas urbanas, mientras que el 21.2 % se registraron en zonas rurales.
En las zonas urbanas, los suicidios alcanzaron un total de 1,286 casos, con una notable disparidad de género, ya que 1,063 hombres se quitaron la vida, en comparación con 223 mujeres. Esta tendencia también se refleja en las áreas rurales, donde se reportaron 356 suicidios de hombres frente a 49 de mujeres, lo que confirma una mayor prevalencia de suicidio en varones, independientemente del entorno.
En República Dominicana
Según datos de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), República Dominicana registró un total de 651 suicidios en 2024, con un promedio mensual de 54 casos. El ahorcamiento y la asfixia fueron los métodos más comunes.
Entre 2007 y 2024, el país ha tenido un promedio anual de 594 suicidios, lo que supone una carga persistente de mortalidad por esta causa.
Los años con mayor cantidad de casos fueron 2021 (670), 2023 (669) y 2018 (648). En 2024 los meses con mayor incidencia fueron junio 10.29%, octubre 9.37 y noviembre 9.06%.
Prevención
Es posible prevenir los suicidios mediante intervenciones a nivel social, grupal e individual. La OMS elaboró una guía para prevenir el suicidio denominada ‘’Vivir la vida’’ en la que se recomiendan las siguientes intervenciones:
restringir el acceso a los medios utilizados para suicidarse (por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego y ciertos medicamentos), educar a los medios de comunicación para que informen con responsabilidad sobre el suicidio, fomentar aptitudes socioemocionales en los adolescentes y detectar a tiempo, evaluar y tratar a las personas con conductas suicidas, además de hacerles un seguimiento.
Estas medidas se deben acompañar de intervenciones básicas como el análisis de la situación, la colaboración multisectorial, la sensibilización, la creación de capacidad, la financiación, la vigilancia, y el seguimiento y la evaluación.







