La inteligencia artificial (IA) se consolida como una herramienta esencial para el sector bancario dominicano, mejorando la supervisión financiera, ampliando la inclusión y fortaleciendo la prevención de riesgos, sin comprometer la confidencialidad de los datos. A pesar de la alta sensibilidad del sector, las entidades financieras están adoptando las tecnologías exponenciales para una gestión más eficiente y segura.
Así lo destacó Alejandro Fernández W., superintendente de Bancos (SB), durante su presentación “Inteligencia Artificial en la supervisión financiera: Impacto de la IA en las finanzas y regulaciones modernas”. Fernández subrayó cómo la IA está revolucionando la gestión de procesos internos y la atención al cliente.
El superintendente citó ejemplos específicos de la aplicación de la IA, incluyendo la detección de fraudes mediante el análisis de patrones en tiempo real, la gestión del riesgo crediticio con predicciones más precisas, la mejora de la experiencia del usuario a través de servicios personalizados y la optimización operativa que reduce costos y aumenta la eficiencia.
“La IA está cambiando la forma en que las empresas estructuran y desarrollan sus modelos de negocio para innovar y competir”, enfatizó Fernández.
La adopción de esta tecnología en el sector bancario dominicano ha crecido significativamente, pasando de un 18% en 2021 a un 36% de las entidades de intermediación financiera (EIF) al cierre de 2024, según el ranking de digitalización de la Superintendencia de Bancos.
Visión estratégica de la SB
El funcionario destacó que la Superintendencia de Bancos enfoca su visión de la IA en el sector bajo tres pilares fundamentales: garantizar la seguridad en la integración de la IA, proteger a los usuarios frente a posibles vulnerabilidades de las nuevas tecnologías financieras y asegurar que el uso de la IA sea ético y eficiente para mantener la confianza y estabilidad del sistema financiero.
“No buscamos velocidad a cualquier costo, sino una integración segura que fortalezca la estabilidad del sistema financiero”, afirmó Fernández.
Pese a las bondades de la IA, el superintendente advirtió sobre sus limitaciones. “La inteligencia artificial no puede reemplazar la prudencia ni el juicio humano en procesos complejos y éticos”, recalcó. Argumentó que el juicio profesional, la experiencia y la ética son esenciales para supervisar y complementar la IA en las decisiones financieras, potenciando la capacidad humana sin suplantar la responsabilidad.
Puntualizó que desde la SB se está desarrollando una estrategia para la integración de la IA en dos fases: una primera fase centrada en la optimización de procesos internos y el fortalecimiento de la supervisión con análisis avanzados de datos; y una segunda fase que incorporará agentes inteligentes y tecnologías de inteligencia generativa para anticipar riesgos y escenarios complejos.













