La cancelación o posposición de la Décima Cumbre de las Américas, que tendría lugar aquí en República Dominicana en diciembre de este año, ha traído todo tipo de especulaciones. Hay quienes atribuyen su cancelación a la decisión del gobierno dominicano de no invitar a Cuba, Nicaragua ni a Venezuela. La solidaridad de los presidentes de Colombia y México no se hizo esperar, lo mismo que las dudas de Brasil y Chile.
Es obvio que sería una Cumbre débil desde el punto de vista de la matrícula.
La otra razón que dio Cancillería fue el contexto geopolítico de la región, ya que está convulso y con tensiones muy altas en el Caribe. El despliegue militar de Estados Unidos no se menciona explícitamente, pero algo habrá de haber con este tema. En definitiva, cancelar la Cumbre fue la mejor opción disponible. Pocos estaban de ánimo para participar.











