El Gobierno, por las razones que sea, no ha podido terminar obras de infraestructura viales anunciadas con bombos y platillos en un plazo que, penosamente, no se han cumplido.
La extensión del Metro de Santo Domingo hacia Los Alcarrizos, la adecuación del trébol del kilómetro 9 de la autopista Duarte y su marginal; el monorriel de Santiago, la ampliación de la Colombia y túneles conexos y, por qué no decirlo, el proyecto de Pedernales tiene atrasos que dan vergüenza.
Lo cierto es que en el caso de las obras viales es peor. Las autoridades han anunciado fechas de finalización que luego no se cumplen, lo que desespera aún más a la población.
Y como adicional, hay que mencionar los problemas técnicos presentados en la operación del Metro de Santo Domingo, lo que evidencia imprevisión o improvisación. Gestionar el Estado es un tema serio y sin planificación no habrá éxitos.











