En un contexto donde República Dominicana busca convertirse en un centro de conexión regional (“hub” logístico), el transporte de carga es un punto de partida para aproximarse más a ese centro estratégico. Sin embargo, la antigüedad de la flotilla, las empresas de carga unipersonales y el desarrollo de los puertos son factores importantes para esta conversión.
El economista Juan Ariel Jiménez aseguró a elDinero que convertirse en un centro de conexión logístico regional tiene varias ventajas para el país. “Esto permitiría aumentar la frecuencia de rutas marítimas a distintos países, lo que reduciría el costo de transporte de las exportaciones’’, dijo.
Según el último estudio de Segmentos del Hub Estrategia y Plan de Acción del Comité Nacional de Facilitación del Comercio (CNFC), optimizar las condiciones del transporte de carga no solo incide en el comercio exterior, sino que también impacta el desempeño interno de la economía. Esto contribuye a reducir los costos de distribución, lo que a su vez baja el costo de vida y fortalece la interconexión del país.
A propósito de la estrategia, el estudio considera que el sistema de carga actual necesita más competitividad y eficiencia, por lo que esta mejora es clave para reducir costos logísticos, acelerar exportaciones e importaciones, atraer inversión y llegar a ser el punto estratégico que tanto se busca.
El documento plantea que uno de los principales desafíos que evidencia la falta de competitividad de la flotilla es la antigüedad de estas. La edad promedio de los camiones limita la capacidad operativa del sector.
De acuerdo con el informe del parque vehicular 2024 de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), de las 548,382 unidades de carga, un 89.7% tiene año de fabricación 2020 o anterior, lo que afecta directamente el rendimiento. Solo el 6.6% corresponde al período 2021–2023 y un 1.1% al año 2025.
República Dominicana se encuentra en el tercer lugar de los países con las flotas de transporte de carga más antiguas de toda Latinoamérica, según el Anuario Estadístico de Transporte de Carga y Logística del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Además, es el cuarto país con las tarifas de transporte más caras de la región (US$0.14/tonelada-km) según la data.
Asimismo, esta antigüedad genera que los vehículos de carga sean más vulnerables a fallas técnicas, lo que produce accidentes, elevación de los gastos operativos y reducción de la confiabilidad del servicio ofrecido.
Para esto, el CNFC a través de su estudio, propone capacitaciones financieras a empresas del sector, coordinación de mecanismos de compras comunes, fijación de revisiones técnico-mecánicas y desarrollo de planes de modernización del parque automotor de carga.
Además, destaca que la gran mayoría de las empresas transportistas son unipersonales o pequeñas empresas asociadas con gremios y asociaciones. Por eso, aseguran que estos programas deben estar dirigidos especialmente a ellas.
La entidad sostiene que es necesario implementar un sistema automatizado que gestione de manera integral los procesos financieros de estas empresas, con el fin de mejorar su administración y disminuir la carga fiscal del sector.
Asimismo, a través de los gremios y asociaciones se deben promover mecanismos de compras al por mayor que permitan abaratar el costo de los repuestos e insumos vinculados al servicio.
También, sugiere que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) defina los controles técnico-mecánicos y los requisitos mínimos de operatividad para los vehículos de carga. Estas revisiones deben realizarse de manera periódica y restringir la circulación de unidades que no cuenten con autorización. A su vez, los vehículos más antiguos deben someterse a inspecciones con mayor regularidad.
Competencia
A pesar de la falta de eficacia de los transportes de carga, República Dominicana “tiene varias ventajas para ser un ‘hub’ logístico”, según el economista Jiménez, quien afirma que el Puerto Multimodal de Caucedo, operado por DP World, es punto importante de desarrollo ya que tiene un calado bueno y bastante flujo.
El economista Jiménez enfatizó que es necesario desarrollar el Puerto de Manzanillo. “Eso es clave. El puerto de Manzanillo tiene un calado natural bastante alto, lo cual permitiría que se reciban buques post Panamax, que es algo que todavía no podemos hacer en el país”, explicó.
Expresó que por su “abrigo natural”, la inversión deberá rondar por los US$200 millones para su mejora. “Es el puerto de República Dominicana más cercano a la costa este de los Estados Unidos, pero el puerto de Manzanillo requiere mejora en la conexión de transporte terrestre con Santiago”, afirmó.
República Dominicana cuenta con una ventana estratégica para fortalecerse como “hub” logístico, especialmente porque algunos países que aparentan ser competidores no representan una amenaza real. Para Jiménez, Puerto Rico, por ejemplo, opera como un “hub” costoso y enfrenta constantes conflictos sindicales en el sector transporte, lo que limita su eficiencia y eleva los tiempos y costos de operación.
Colombia, aunque posee puertos relevantes como el Puerto de Buenaventura, tiene una desventaja geográfica clave: está significativamente más alejada de la costa este de los Estados Unidos, principal destino comercial de la región.
Panamá, por su parte, concentra gran parte del tráfico marítimo gracias al canal interoceánico, pero su capacidad de transbordo, el proceso en el que la carga llega en un buque y se transfiere a otro para continuar su ruta, no tiene espacio para asumir un mayor volumen de operaciones.
Ante este escenario, la competencia directa para República Dominicana se enfoca en un frente principal: Jamaica. La isla ha desarrollado con fuerza su infraestructura portuaria y ha ampliado servicios especializados como la reparación y mantenimiento de embarcaciones, consolidándose como un actor relevante en el Caribe.













