El sector asegurador dominicano puede desempeñar un papel determinante en la resiliencia nacional frente a desastres naturales, siempre que logre incrementar su penetración en los segmentos más vulnerables de la población, de acuerdo con un análisis de Moody’s Local. La agencia sostiene que ampliar la cobertura de seguros personales, de vivienda e infraestructura permitiría mitigar el impacto económico de eventos hidrometeorológicos, cuya frecuencia e intensidad se ha incrementado.
La vulnerabilidad de República Dominicana responde a su ubicación geográfica en una zona expuesta a huracanes, tormentas tropicales e inundaciones. Según el Informe de Riesgos Fiscales de septiembre de 2025 del Ministerio de Hacienda, citado por Moody’s Local, entre 1961 y 2024 los eventos de mayor severidad correspondieron en un 47% a tormentas tropicales y en un 38% a inundaciones, con consecuencias en viviendas, infraestructura, desplazamientos y pérdidas humanas.
Eventos
El reporte destaca que los eventos más costosos del período analizado fueron el huracán Georges en 1998, cuyas pérdidas económicas equivalieron al 14% del producto interno bruto (PIB), y las inundaciones de 2016-2017, que generaron daños superiores a US$957 millones. Estos antecedentes evidencian la magnitud del riesgo fiscal y económico que representan los fenómenos naturales para el país.
En este contexto, el sector asegurador ha venido asumiendo pagos recurrentes de reclamos en propiedades y vehículos durante la última década, asociados al paso de huracanes y lluvias intensas. Según cifras de la Cámara Dominicana de Aseguradores y Reaseguradores, entre 2022 y 2023 se desembolsaron RD$10,000 millones en reclamaciones vinculadas a estos eventos.
Ampliar cobertura
Moody’s Local considera que una mayor penetración del seguro en los segmentos económicos más vulnerables, junto con la ampliación de coberturas para residencias, contenidos e infraestructura a lo largo del territorio nacional, permitiría fortalecer la capacidad del país para absorber pérdidas económicas derivadas de catástrofes naturales.
La agencia destaca que el avance del cambio climático está incrementando la frecuencia y severidad de los riesgos hidrometeorológicos, lo que eleva la importancia de contar con mecanismos de transferencia de riesgo más amplios y accesibles. En este escenario, el desarrollo de seguros personales y patrimoniales más inclusivos se convierte en un elemento estratégico para reducir la exposición financiera de hogares y empresas, señala el reporte.
No obstante, el fortalecimiento del rol del sector dependerá también de su acceso a capacidad de reaseguro provista por compañías de trayectoria reconocida y calidad crediticia adecuada. Moody’s Local advierte que este respaldo es esencial para evitar una erosión significativa de resultados y de la posición patrimonial de las aseguradoras ante eventos de gran magnitud.
El reporte concluye que el sector asegurador dominicano tiene margen para ampliar su contribución a la resiliencia nacional, siempre que logre expandir su base de asegurados y mantener estructuras financieras sólidas que le permitan enfrentar escenarios de pérdidas catastróficas sin comprometer su estabilidad.













